Así también se llega al Mundial

Escuchá los goles.Uruguay le ganó a Perú 4 a 2 en el Estadio Centenario y quedó segundo en las Eliminatorias. Lo que parecía una tarde tranquila luego de los goles de Sebastián Coates y Maxi Pereira se complicó con el empate peruano. Los cambios de Tabárez fueron decisivos y Cristian Rodríguez y Sebastián Eguren resolvieron el juego. Edinson Cavani fue el mejor de la cancha.

Actualizado: 11 de junio de 2012 —  Por: Diego Muñoz

Así también se llega al Mundial

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Los jugadores se abrazan, Óscar Tabárez grita como nunca y el público parece poseído en las tribunas. Son las distintas formas que tienen los uruguayos que están en el Centenario de liberar tensiones luego de la definición de Eguren. Después de sufrir todo el segundo tiempo y de jugar un partido complicado, duro, caliente, el cuarto gol sirvió como descarga.

Uruguay le ganó 4 a 2 a Perú y al final de la doble fecha, momento en el que hay que pasar raya a lo conseguido, los cuatro puntos sobre seis no son una mala cosecha. La celeste quedó segunda en la tabla de posiciones con un punto menos pero también un partido menos que Chile, líder de la clasificación.

La histeria que le ganó a algunos tras el empate frente Venezuela se debe haber aplacado con este triunfo. Ya no se dejará entrever que los jugadores se acostaron tarde un día de semana ni se pedirá a Nicolás Olivera o a Álvaro Recoba.

El partido ante Perú dejó claro que Uruguay está bien de la cabeza pero también que las Eliminatorias serán durísimas hasta el final.

Uruguay jugó media hora perfecta pero se dejó sorprender y cuando abrió los ojos su rival lo había empatado. Entonces Tabárez demostró que los reflejos le funcionan y que si en partidos anteriores no cambió es porque veía bien al equipo. Antes de los 15 del segundo tiempo sacó a Diego Forlán y Álvaro Pereira y cambió el partido. Y sobre el final, la tercera variante aseguró el resultado.

La selección salió a arrollar a Perú desde el comienzo. Se paró con tres en el fondo y con Maxi Pereira en el medio de la cancha. El 3-4-3 le dio al equipo una presencia en la mitad de la cancha que inclinó la balanza contra el arco de Diego Penny. En los primeros cinco minutos Uruguay ya había tenido tres jugadas de gol.

La clave era la concentración y la presión asfixiante de delanteros y mediocampistas sobre los jugadores peruanos. El resto lo hacían las subidas de los Pereira y la intimidante presencia de Luis Suárez, Edinson Cavani y Diego Forlán.

Sin embargo cuando Perú zafaba de la presión Luis Ramires trataba bien la pelota y complicaba mientras que Paolo Guerrero le hacía honor a su apellido.

Pero cada vez que la celeste iba a fondo la defensa peruana temblaba. Cavani, incontenible, y Maxi Pereira, incansable, eran los mejores de un equipo que tenía circuitos futbolísticos que funcionaban.

El gol fue hijo de la insistencia y de la superioridad uruguaya. A los 15 Forlán levantó un centro desde la derecha y en el centro del área cabeceó Coates para el 1 a 0.

Pablo Bengoechea, activo en el costado de la cancha como asistente de Sergio Markarian, pedía desde el primer minuto que sus mediocampistas acompañaran las subidas uruguayas para que los laterales no quedaran en inferioridad numérica. Pero en la cancha eso no pasó. Palito y Maxi siguieron subiendo sin oposición y el segundo se veía venir.

Perú no la podía sacar y a pura presión Uruguay mandaba en la cancha. A los 30 Maxi Pereira recuperó cerca del área rival, la jugó para Suárez que recibió abierto y fue hacia el área. El desborde terminó en un centro que conectó Pereira para el 2 a 0.

Parecía asunto resuelto. Uruguay tenía dos goles de ventaja en un partido que estaba bajo control.

Pero un centro desde la izquierda y un gol en contra de Diego Godín a los 40 encendió las alarmas. Perú sintió que la remontada era posible y el fondo celeste empezó a evidenciar más inconvenientes de los que ya tenía.

Cuando la gente se estaba acomodando para ver el segundo tiempo y ni se había percatado que Maxi Pereira se había retrasado para conformar la habitual línea de cuatro, una pelota cayó en el área uruguaya. Guerrero la recibió, controló y giró en el mismo movimiento y anotó el empate.

Nadie entendía nada. Los minutos que siguieron al empate fueron desconcertantes. El equipo no sabía cómo reaccionar adentro y a la gente le pasaba lo mismo afuera.

En el peor momento, una jugada del tridente ofensivo terminó con penal contra Cavani. Forlán tomó la pelota para rematar pero su tiro lo sacó al córner el golero peruano.

La cosa pintaba fea. Eran demasiados golpes para levantarse pero a su vez era otra prueba de carácter que el equipo debía superar.

Tabárez sacó a Forlán y a Palito a los 14 minutos para colocar a Gastón Ramírez y el Cebolla Rodríguez. Los cambios dieron resultado. Ramírez fue la manija del equipo y Rodríguez le dio desborde por derecha al equipo además de convertir en la primera pelota que tocó.

Tercer gol uruguayo en Fútbol por 180

El gol del Cebolla acomodó a Uruguay en ataque. Se generaron varias situaciones de gol que Penny, la figura peruana, evitó. Pero los problemas en defensa fueron indisimulables a pesar de la enorme tarea de Martín Cáceres.

El partido se calentó dentro de la cancha con golpes, discusiones y empujones.

En los últimos minutos Tabárez sacó a Suárez e incluyó a Eguren. En el último minuto el volante llegó a definir la contra que alivió a todo el mundo.

Cuarto gol uruguayo en Fútbol por 180

Uruguay volvió a hacer cuatro goles en la Eliminatoria, igual que ante Bolivia y Chile, en un partido que se complicó pero en el que reaccionó a tiempo gracias a los cambios del técnico y al carácter de los jugadores.