“Antes la educación era teórica. Ahora, finalmente nos hemos independizado”, dijo Washington Serra, director del Programa de Educación de Procesos Industriales, cuando 180 vistó el centro de estudio. Y esa independencia, explica, es pasar “de la mera teoría a la práctica”.
La carrera de Ingeniero Tecnológico en Electrónica se imparte en Montevideo (en el Instituto Tecnológico Superior), en Salto y en Maldonado. Tiene una duración de siete años: tres de educación básica y cuatro de formación especializada.
En cada una de esas sedes ahora habrá un robot para que los estudiantes puedan aplicar la teoría que aprenden y que luego desarollarán en un mercado laboral muy demandado.
Es que, como explicó Carlos Wider, inspector de Electrónica del Instituto Tecnológico Superior de Montevideo, “en el país se está desarrollando mucha industria basada justamente en las aplicaciones de los robots que ejecutan parte de las tareas”.
Por eso, agregó, "es importante la aplicación práctica de la robótica en sí, no solo teórica".
En la actualidad el promedio de egresados por año es de 10 alumnos. El inspector destacó que los estudiantes consiguen trabajo en “grandes empresas” -estatales y privadas- cuando aún les falta un año para recibirse y antes de egresar deben elaborar un proyecto final. La adquisición de estos robots “permite que los estudiantes salgan con un marco mucho más práctico que el que tenían antes”, dijo Wider.
Fernando Varesi, ingeniero tecnológico y docente de Robótica, explicó a 180 qué hace el robot. “Puede manipular piezas y herramientas y utilizarse en operaciones de carga y descarga de máquinas y herramientas”. También puede usarse en operaciones de embalaje, de clasificación de piezas o en actividades de montaje de productos industriales. “Normalmente se utilizan para tareas de producción, tareas repetitivas”, dijo.
El tipo de robot adquirido por la UTU se utiliza en la industria de la bebida, de la porcelana y en la industria automotriz. Cada uno costó unos 25.000 dólares.