Cardiólogos advierten sobre "retroceso" en intervenciones

El Fondo Nacional de Recursos decidió comprarle a un solo proveedor los stents liberadores de fármacos -usados para intervenciones cardiológicas- y esto molestó a la Sociedad Uruguaya de Cardiología. “Es un retroceso en la atención de los usuarios", dijo a No toquen Nada Mónica Giambruno, presidenta de la Sociedad. Según los médicos, ya no van proceder de la misma manera porque si les sacan la oportunidad de elegir, no siempre tendrán el stent conveniente.

Actualizado: 30 de noviembre de 2012 —  Por: Emiliano Zecca

Cardiólogos advierten sobre "retroceso" en intervenciones

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En Uruguay hay cuatro intervenciones cardiológicas al día que necesitan este tipo de stent. Son pequeños dispositivos, que se introducen en las arterias coronarias y sirven para diferentes tipos de intervenciones. Los liberadores de fármacos son específicos para algunos procedimientos y están recubiertos con algún tipo de medicamento.

Los médicos se oponen a que haya un monopolio de este tipo de stents y pretenden que el Fondo Nacional de Recursos (FNR) revea su decisión. "Tenemos una buena calidad asistencial en la cardiología intervencionista y de esta manera vamos a retroceder porque dependemos de un solo proveedor, con un solo tipo de stent. Hay trabajos científicos en el mundo que defienden uno u otro y nosotros buscamos siempre el mejor para el paciente que tenemos adelante. Esta situación monopólica hace que no tengamos los diferentes stents ni los avances que se dan en el mundo", explicó Giambruno.

En Uruguay hay cinco empresas -dos están a la vanguardia- que traen los stens, pero el FNR decidió ahorrar recursos y convocó a la Sociedad de Cardiología para comunicarles que se iba a hacer un llamado de precios. Sin embargo, luego se les avisó que harían una licitación y quien propuso el precio más barato se quedó con el mercado por los próximos tres años.

Las empresa que eligieron no es ninguna de las dos que está a la vanguardia, aunque se comprometió a traer unos mejores, según dijo Giambruno.

Para los cardiólogos el problema está en que si les sacan la oportunidad de elegir, no siempre tendrán el stent conveniente. "La plataforma donde se apoya la sustancia, la forma del stent y el tamaño varían. Hay que adecuarlos a cada paciente y lesión. La empresa tendrá varios largos y anchos de stents, pero el que trabaja en una sala de hemodinamia va a entender lo que estoy diciendo. Ante un tipo de lesión, un stent puede pasar por una arteria y otro no. Por eso es que van evolucionando, porque se ven posibilidades", señaló.

Giambruno dijo que ahora los médicos no se van a animar a proceder de la misma manera. "El hemodinamista va a decir, 'yo no estoy seguro, no le voy a hacer la angioplastia' o se la va a hacer y no sabemos si tendrá éxito. No creemos que pueda llegar a ser tan bueno como hasta ahora, porque hoy tiene más armas y libertad como para solucionar el problema. En definitiva, va a ser más costoso para el FNR, porque ese paciente va a necesitar una cirugía, que es más cara para el FNR o si tiene complicaciones con el stent también será un problema", afirmó.

Además los cardiólogos tienen otro temor y es que las demás empresas que abastecen el mercado se retiren a raíz de esta situación.

Esto complicaría mucho el trabajo porque esas empresas son proveedoras de otros insumos necesarios para las intervenciones. "Las empresas extranjeras que venden esos insumos en la región no los van a querer traer a Uruguay, porque acá tendrán una venta de menor cantidad. Nos vamos a quedar sin el catéter, sin el extractor de trombo, sin introductores. Dependeremos sólo de la empresa que ganó la licitación", señaló.

Esto va a repercutir directamente en los servicios de los centros especializados del Sistema Nacional Integrado de Salud relacionados con esta área, entre ellos, Sanatorio Americano, Casa de Galicia, Médica Uruguaya, La Española y Hospital de Clínicas en el ámbito público.