Para candomb(l)ear, entre otras cosas

Se escuchan ecos de la alegría caribeña, Jorge Drexler, Rubén Rada, Gil, de las comparsas uruguayas, de los berimbaus de Bahia, de la cuíca carioca, pero en realidad lo que uno percibe en “Hoy” –antes incluso de racionalizar lo que está oyendo-- es un universo latinoamericano de referencias sabia y creativamente moldeado por Sebastián Jantos, y que vuelven su sonoridad a la vez única y familiar.

Actualizado: 15 de Enero de 2013 | Por: Denise Mota

Para candomb(l)ear, entre otras cosas

Sin datos (Todos los derechos reservados)

El nuevo disco del cantautor, arreglista y productor montevideano de 33 años bien podría ser la banda de sonido de una efectiva integración cultural latinoamericana, vertical y horizontal, en donde la melancolía sureña se fusiona armónicamente con la rítmica afrocubana, en donde Jaime Roos encuentra con Vinicius de Moraes, o en donde Eduardo Mateo charla amistosamente con Carlos Santana. Pop, MPU, MPB (música popular brasileña), rock, salsa se mezclan en un conjunto de canciones que mimetizan estados de alma, y reflexiones y expresiones originadas por la experiencia del artista en el universo del candomblé.

La religión de matriz africana forjada por los esclavos negros en Brasil gana una lectura musical auténticamente hispanoparlante –gol de Jantos— sin parecer forzada, dentro de un contexto 100% uruguayo pero que no cierra las puertas a lo que lo rodea. Jantos sabe de qué está hablando: hace más de una década estudia y practica la religión de los orixás (deidades del candomblé).

Sobre sus influencias musicales, cuenta: “Desde niño tuve una vida ligada a la música. Tanto en la casa de mis padres como en la de mis abuelos se escuchaba mucha música de diferentes estilos. Ya sea desde la radio, desde la cosmopolita colección de vinilos de mi padre o desde la concurrencia a los tablados en la época de Carnaval y encuentros con amigos de mi abuelo en las tardes soleadas del barrio Villa Española. La música popular uruguaya, ya sea la del palo del ´canto popular` como los Olimareños, Zitarrosa, Los Zucará, o la del llamado ´candombe beat`, con referentes como El Kinto, Totem, Ruben Rada, Eduardo Mateo, Urbano Moraes, los hermanos Fattoruso, entre otros.”

Muchos otros nombres resultan en la ecuación de “Hoy”: “Los tangos interpretados por Edmundo Rivero y Julio Sosa, la murga canción de Jaime Roos, los afrosambas de Baden Powel y Vinicius, los trabajos de Caetano Veloso, Gilberto Gil y Chico Buarque de fines de los '70, rock americano y británico, fundamentalmente The Beatles, Chicago, The Doobie Brothers, Carlos Santana, Azteca y Eric Clapton, el jazz tanto en sus estilos más clásicos como las variantes jazz-rock y la llamada música de fusión de Mahavishnu John McLaughlin, música clásica, la salsa de los '70 y hasta música española de protesta, lo que llevó a convertirme hoy por hoy en un creador antropofágico”, dice a 180.

La multiplicidad de Jantos se repite en la conformación técnica de su disco, una conjunción de amigos y colaboradores, como Diego Janssen, “25 músicos de Montevideo, Porto Alegre y Barcelona” y Damián Gularte, Nicolás Birriel, Richard Serraría y Oscarito Mederos (que participan con textos de cuatro entre las trece canciones del CD). El diseño gráfico de “Hoy” quedó a cargo de Beta Vieira, de Pelotas.

Múltiple también es la formación musical de artista. “Comencé a estudiar guitarra a los ocho años, también estudié percusión, piano, bajo y armonía con diversos profesores (entre ellos Graciela Cozzetti, Nicolás y Andrés Arnicho, Marcelo ´Taquini` Núnez y José Luis Pérez)”, afirma él, que también es autodidacta en instrumentos como acordeón y cavaquinho. En Brasil, el oído no quedó parado sólo en el candomblé, sino en otras manifestaciones culturales populares del norte de aquel país, como el tambor de crioula y el bumba-meu-boi.

Homenaje a Oxalá, su orixá protector (considerado en esa religión afrobrasileña el “padre” de todas las demás deidades), la música “Epa O” está entre las mejores de “Hoy” y también es la favorita del artista. Une samba, candombe, rap, sonoridad caribeña, pop.

“Todo el disco (incluso de ahí su nombre) es como una foto de mis intereses musicales actuales más significativos y una muestra representativa de la síntesis personal creada a partir de la exploración que he realizado hasta el momento del inabarcable mundo de la música y de la palabra”, explica.

“En ´Epa O` (que trae una llevada rítmica de guitarra desarrollada por el cantautor Jorginho Gularte con letras de su hijo Damián) se ven reflejadas muchas cosas. Es un milongón (una especie de candombe lento) fusionado con reggae. Dentro del arreglo aparecen elementos de percusión que remiten a otras traducciones, como un katá tocando células del yambú afrocubano, una cuíca y una llevada de samba reggae utilizada en los estribillos que lo lleva a Brasil, una flauta de nariz que hace referencia a lo rural en oposición a otros elementos característicos de la música urbana como lo es el rap, o la utilización de efectos característicos de la música dub”, enumera.

“Me considero un músico que mira al mundo con los pies en la región donde me crié, formé y en donde paso la mayor parte del tiempo. Nosotros tenemos invierno y verano como opuestos, y también estados intermedios como lo son la primavera y el otoño. Creo que todo ese universo de nuestro día a día se ve reflejado en mi música, que a veces se manifiesta con carácter festivo y extrovertido, a veces con una tónica más reflexiva y melancólica, y en otras atraviesa estados intermedios o suspendidos, todo esto a partir de la materia prima conformada por la música que más me moviliza e influencia.”