Uriarte explicó que hubo un crecimiento inesperado de algas, de distintas variedades, en el embalse de Santa Lucía y eso produjo el problema. "El tratamiento se hizo como siempre, pero los metabolitos, que son el residuo de las algas muertas pasaron la capa de los filtros y tuvimos que aplicar correctivos", expresó.
La solución al problema demorará 24 horas y no hay ningún tipo de afectación a la salud en caso de consumo.
Este evento produjo mal olor y sabor en el agua suministrada a la región metropolitana.