No me gustan las jineteadas. Pero reconozco que son una práctica aceptada culturalmente, reflejan de modo pintoresco parte del trabajo que se hace en el campo uruguayo –del que vive buena parte del país- y año a año convocan a miles de personas que disfrutan del espectáculo. Un espectáculo, además, que está cada vez más regulado para evitar dentro de lo posible el maltrato a los animales que participan.
Se ha dicho que los caballos de las domas son muy cuidados por sus propietarios, justamente para garantizar la espectacularidad de una jineteada que no dura más de 30 segundos, cada tanto. También es verdad que los animales pueden resultar lastimados, incluso de forma irreversible, por la intensidad de la “lucha” con el jinete.
Por esto, pienso que la manifestación de los activistas dentro del predio de la Rural fue una provocación innecesaria. Claro que pueden expresar su oposición a esta “fiesta”. Afuera. La irrupción en el predio para acusar a los participantes de “torturadores” no tiene nada de pacífico. Es una provocación. Y cuando se provoca la respuesta puede desmadrarse.
Y eso fue lo que pasó en el cierre de la Semana Criolla del Prado.
De todos modos, nada justifica la agresión infernal que sufrieron los activistas. Tampoco la respuesta de la Intendencia, en la voz del gerente de Eventos, Fernando González, que avaló la reacción de gauchos y público, sin un matiz de condena a la violencia que ejercieron. Más tristes que los golpes, los rebencazos, las corridas y forcejeos, fueron los aplausos saludando la violencia con la que se respondía a la protesta.
Ya está claro, por este y muchos otros hechos, que el mito del Uruguay tolerante es eso… un mito. No somos una sociedad tolerante y cualquier cosa que toque mínimamente nuestro “statu quo cultural” nos mueve a las expresiones más ignorantes.
Y esa intolerancia estuvo presente en los activistas y en quienes respondieron a la protesta. Unos porque al no compartir una “fiesta” irrumpen en ella para interrumpirla. Los otros porque no escatimaron nada al repeler una manifestación que los molestaba. Intolerancia.
La celebración de la violencia que se dio en el Prado el domingo debería movernos a debatir sobre nosotros. No podemos discutir sobre animales si nos comportamos así. Hay algunos eslabones en la cadena evolutiva que tenemos que repasar.
Criolla incidentes 31-03-13 resumen from Gonzalo A. on Vimeo.
Las opiniones vertidas en las columnas son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente posiciones del Portal 180.
