Según la decisión del equipo económico, los no residentes deberán inmovilizar en el Banco Central un 50% del valor de los papeles emitidos por el BCU o el MEF, en moneda local o Unidades Indexadas, que compren. De esa manera se busca frenar el ingreso de capitales especulativos que aumentan la oferta de dólares en el mercado local y deprimen la cotización de la moneda estadounidense restando competitividad al país.
“La conjunción del contexto internacional y local ha tenido como corolario un significativo aumento de los flujos de capitales destinados a inversiones de portafolio, lo que ha provocado distorsiones en los mercados cambiario y monetario, así como un mayor costo fiscal asociado al mantenimiento de la estabilidad en los referidos mercados”, dice el comunicado emitido por el gobierno.
La medida "trata de mitigar los efectos que (el fuerte ingreso de capitales especulativos) ha tenido y está teniendo sobre la apreciación de la moneda", indicó en conferencia de prensa el ministro de Economía, Fernando Lorenzo.
Esta “adecuación instrumental” responde a “la preocupación por la persistencia de presiones inflacionarias y por el mantenimiento de condiciones competitivas de la economía uruguaya”.
El jerarca explicó que a fines de 2011 apenas el 2% de los títulos locales emitidos por el gobierno en moneda nacional estaban en manos de no residentes, cantidad que había aumentado al 10% en agosto de 2012 y al 50% en mayo de este año, en un contexto de bajas tasas de interés a nivel internacional.
Esta fuerte entrada de capitales le permitió al gobierno ampliar su base de financiamiento pero también provocó "presiones muy fuertes sobre la apreciación de la moneda", indicó Lorenzo.
En cuanto a la inflación, la decisión fue mantener el objetivo de un 5% anualizado pero un un margen de dos puntos porcentuales para encima o para abajo. Esto deja el rango meta entre el 3 y el 7% a partir de julio de 2014. Hasta entonces es de 4 a 6%.
A mayo de este año, la inflación anualizada se ubicó en 8,06%.
El BCU indicó que a partir de julio reemplazará la tasa de interés como instrumento de referencia de la política monetaria por el control de la cantidad de pesos en circulación.
Actualmente la tasa de referencia está en 9,25%, luego de varias subas destinadas a contener la inflación.