El informe señala que hoy el mundo es un lugar menos pacífico que hace cinco años con un aporte fundamental en el aumento de la violencia de los países de Asia Meridional. Los últimos del ranking son Afganistán, Somalia, Siria, Iraq y Sudán.
El GPI, basado en 22 indicadores sobre violencia o miedo a la violencia, es compilado por varias universidades e instituciones que mantienen evaluaciones y estadísticas relevantes, que van desde la Economist Intelligence Unit (EIU) y el Banco Mundial, hasta el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo y Amnistía Internacional.
Se consideran indicadores relevantes a la paz interna, como el número de homicidios y de oficiales de seguridad y policía por cada 100.000 habitantes, así como el nivel de inestabilidad política y de actividad terrorista calculado por la EIU. También se toman en cuenta variables de paz exterior, como el tamaño del presupuesto militar del país, el número de militares por cada 100.000 habitantes, sus transferencias de armas y la cantidad de conflictos externos en los que se ha visto involucrado ese estado.