Julita llegó al “elegante apartamento a metros de la rambla de Pocitos”, con “mullidos sillones y (...) un salón decorado con cuadros de Figari, Cúneo y Alfredo Zorrilla”, junto a Verónica Alonso -candidata a diputada por la lista 333- alrededor de las seis de la tarde, según consignó un periodista de El País.
La reunión en el hogar de Mariana Ferreira fue propuesta por la lista departamental 21, encabezada por León Morelli y Silvia Ferreira, que respalda a Lacalle y “ensobra con la 33 de Correntada Wilsonista”.
Aurora Saroba, que ocupa el tercer lugar en la 21, indicó que tenía una deuda con Julita porque “durante todos estos años nosotros esperábamos que el doctor Lacalle se postulara, y llamábamos a la casa a ver en qué andaba. Julita siempre fue nuestro nexo", continuó el matutino.
La merienda (“sandwiches de pan negro y bondiola, panes en forma de corazón rellenos de queso crema y apio, y medialunitas de jamón y queso”) fue servida por varios mozos vestidos con traje blanco y moña negra. Sin embargo, antes de empezar a comer, Aurora realizó una introducción a la charla: "mucha gente habla de política, muchas mujeres, pero lo que dice Julita tiene otro apellido, otro nombre. Porque Julita es Julita".
Después de los elogios, la ex primera dama advirtió que en este momento "hace codo la historia del país": "puede hacer un codo en ángulo recto y volver para atrás".
Entre los temas que tocó, estuvo la seguridad, sobre la que remarcó la necesidad de implementar políticas para solucionarla, "porque no todos los candidatos saben lo que tienen que hacer", publicó El País.
También trajo a colación la actitud que Daisy Tourné, ex ministra del Interior, tuvo en la reunión con jóvenes socialistas. "Siendo una mujer, que nos juzguen a todas por la actitud de algunas, me da entre pena y rabia". En ese sentido, hizo referencia a otra ministra “que ha bailado arriba de las mesas" (en alusión a la de Salud Pública, María Julia Muñoz, que fue fotografiada en Israel). "Los mensajes que se reciben son de otro nivel", apuntó.
Luego, una de las señoras le preguntó a Julita sobre Mujica, a lo que ella respondió “es un fenómeno que se debe reconocer". Otra, en la misma línea, preguntó "cuando ganemos, porque vamos a ganar, por supuesto, ¿cómo vamos a gobernar con esta oposición?". “Lo primero que harán es sentarse a conversar, cosa que ellos no hicieron con nosotros", contestó Pou.
Igualmente, la esposa de Lacalle siente que el Frente Amplio no es el mismo partido de antes, ya que "Mujica tuvo que tomar champagne con el Fondo Monetario", entre otras cosas. "Yo creo que estamos a poco de que se ponga un traje", sentenció.
"¡Ayer estaba de gomina!", exclamó una mujer, según el periodista de El País que compartió el té con las damas.
Sin embargo, el precandidato aún se expresa de una forma que a las 60 mujeres les cuesta tolerar. Al respecto, Julita reflexionó. "Yo creo que Mujica es así porque no tiene hijos. Mi marido no puede hacer eso. Mujica tiene una irresponsabilidad natural de la persona que no tiene hijos".
Cuando finalizó la disertación de la ex primera dama, las mujeres blancas aplaudieron, intercambiaron agradecimientos, y degustaron tortas de chocolate y maracuyá.