Peñarol se prepara sin tener claro cuando volverá a la actividad oficial. Aferrado al recurso que presentó ante la Asociación Uruguaya de Fútbol para poder jugar la Liguilla, Julio Ribas sigue entrenando.
Aunque las noticias más importantes del club, suceden en el Palacio. Allí la directiva decide el plantel de la próxima temporada. Antonio Pacheco, Darío Rodríguez y Gonzalo De Los Santos continuarán en el club ya que los tres son considerados como un ejemplo dentro y fuera de la cancha.
Más allá de estos casos y el del arquero Sebastián Sosa, que continuará en el club, lo demás está en el aire.
El caso de Carlos Bueno es complicado. El jugador quiere irse al exterior aunque por ahora no hay ofertas. Bueno habló con sus representantes del Grupo Casal y les planteó la situación. También les aclaró que si ellos no lo colocan afuera y otro empresario le acerca una oferta, se va sin pedirles permiso. Habrá que ver si esto pasa. Los dirigentes tampoco quieren que continúe.
Hay más casos que todavía no tienen definición. José María Franco es uno de ellos. Es que, como adelantó 180, los favores que Peñarol le debe a Casal puede determinar que el Grupo del empresario pida que continúen algunos futbolistas aún en contra del deseo de los directivos.
Las deudas del club cada vez son más grandes. Los empleados de Los Aromos y del Palacio son los que más padecen porque sus sueldos son bajos y los adeudos trascienden poco, pero cobran con vales por 500 pesos o 1.000 pesos los viernes. Ademaś, Peñarol le debe tres meses a su plantel y cuatro a los preparadores físicos de juveniles, quienes evalúan dejar de trabajar si no les pagan.
Desde que Juan Pedro Damiani es presidente, el pasivo se ha aumentado y lo peor es que no se visualiza la solución. El presupuesto mensual es de más de 500.000 dólares y al club no entra dinero. A esta altura, el pasivo supera los 15.000.000 de dólares. Aún así, Damiani dijo que para el campeonato que viene se va a dar “dos o tres gustitos” contratando jugadores de primera línea.
La directiva pretende que Pablo Bengoechea ocupe el cargo de gerente deportivo. El ex jugador es ayudante de campo de Sergio Markarian en la Universidad de Chile y está definiendo el título chileno. Cuando retorne al país, el presidente de Peñarol le pedirá una reunión.