“Lo que pasó ayer fue la crónica de una muerte esperada”, dijo el presidente respecto a los incidentes de este domingo.
“Ayer estaba preparada una asonada en el Estadio Centenario, en la tribuna Ámsterdam”, afirmó. El mandatario dijo que hubo dos o tres bandas de Peñarol y una que pretendió llegar desde Argentina para participar.
El ómnibus que venía desde Argentina fue detenido y se confiscaron armas y drogas, al igual que con otro ómnibus con hichas de Peñarol.
Dijo que la asonada se planificó una vez que los hinchas pidieron 400 entradas a la Comisión de Seguridad de Peñarol y esta se las negó.
“La policía, en conocimiento de estos hechos, actuó y detuvo a los cabecillas que estaban preparando ese acto”, afirmó el presidente. Un grupo que quedó aislado en la tribuna fue el que promovió los desmanes, aseguró.
El presidente se refirió al hombre que tiró una garrafa de 13 kilos desde la tribuna hacia la policía y dijo que debería ser juzgado por intento de homicidio.
“Cuando un tipo tira una garrafa de 13 kilos lo hace para matar. Eso es un intento de homicidio. Espero que se aplique con la mayor severidad posible a este delincuente y a todos los que utilizan las expresiones populares más puras para robar”, afirmó.
El presidente pidió a la Justicia “diligencia, celeridad y severidad” ante estos hechos.
“No hay que echarle todas las culpas al gobierno. Todos tenemos nuestra cuota de responsabilidad en esto”, reclamó.
Las barras bravas se transformaron en traficantes de droga, llenas de delicuentes, que van a hacer su negocio y que se pelean entre ellos el territorio, describió Vázquez. En ese sentido, anunció que a partir de ahora el gobierno será más severo en la represión aunque aclaró que no se trata de “gatillo o palo fácil”.
“Ellos se sienten impunes en estos momentos porque la dirigencia del fútbol no puede con ellos. El Ministerio del Interior va a reprimir”, afirmó. “Si todos juntos actuamos vamos a lograr vencer esta situación. No van a vencer los delincuentes”, agregó.
“Si hay un violento y la policía lo tiene que sacar del forro, lo va a sacar del forro. Y si no quieren subir a la chanchita o como se llame ahora, lo va a agarrar de los fundillos y lo va a meter de cabeza dentro de la chanchita”, dijo el presidente ante lo que el ministro de Economía, Danilo Astori, que estaba a su lado bromeó: “una respuesta sincera”.
“No hay otra. No es porque tengamos un espíritu represivo porque no lo tenemos pero a un tipo que tira una garrafa de 13 kilos de arriba, no lo puede convidar con un caramelo y decirle que no lo vuelva a repetir esta acción tan violenta”, siguió el presidente.