En la propuesta Satdjian dice que el edificio de la Calle Sarandí “arquitectónicamente quizás no es el lugar ideal que jerarquice” el momento de la unión matrimonial. Recuerda que existe la alternativa de que por 17.000 los novios puedan llevar al funcionario del Registro Civil a donde hagan la fiesta pero “la gran mayoría de las personas están lejos de esa realidad”.
El legislador se refiere a que en Roma los contrayentes pueden casarse en distintos edificios patrimoniales por un bajo costo y esto incluso constituye un atractivo turístico para parejas extranjeras.
“Montevideo cuenta con distintos edificios históricos realmente hermosos, que poco tienen que envidiarle a algunas edificaciones romanas. Algunos de ellos, apenas podemos visitarlos el “fin de semana del Patrimonio”. ¿Por qué no darles un uso que signifique no solo jerarquizar el matrimonio civil sino además una forma de entrar en contacto con nuestro rico patrimonio arquitectónico y cultural?”, pregunta el legislador.
Satdjian menciona varios edificios: el recientemente renovado Cabildo, el Palacio Taranco, el Museo Blanes, el museo Oceanográfico, Aduana de Oribe, el Estadio Centenario, el Palacio Legislativo, el Museo del Carnaval, el Molino de Pérez, la Casa de Lavalleja, el Museo Romántico (Casa de Antonio Montero), el Banco República, el Palacio Jackson, el Castillo Pittamiglio, el Teatro Solís, la Quinta de Herrera y la Quinta de Batlle.
“Presentamos la propuesta descrita a los efectos de que los uruguayos todos, puedan celebrar su matrimonio en un ámbito acorde a la relevancia de los hechos. La presente propuesta apunta a igualar la oportunidad de todos los uruguayos, de jerarquizar la celebración de su matrimonio civil en un contexto que exalte dicha institución”, concluye el texto con la propuesta.