Imágenes del “mundo en que vivimos” aunque nos cueste “terminar la cena”

La fotógrafa española Anna Surinyach se dedicó ocho años a documentar historias de refugiados, desplazados y migrantes. Su obra se expone hasta fin de año en Montevideo y las imágenes son fuertes. “Si mostrar la realidad significa que una persona está cenando por la noche y no puede seguir porque ha visto una toma muy dura, lo siento, pero es que el mundo es así”, dijo.

Actualizado: 16 de setiembre de 2017 | Por: Nicolás Kronfeld

La periodista habló en la inauguración de la muestra “Éxodos: historias de refugiados, migrantes y desplazados”, en la que enfoca su cobertura de las crisis del Mar Mediterráneo, Sudán del Sur y México, tres de las crisis de movimiento poblacional más grandes del mundo, y resaltó algunas vivencias traumáticas. El trabajo es junto a Médicos Sin Fronteras (MSF), que está presente a lo largo de algunas de las rutas migratorias más peligrosas del mundo, donde brinda atención médica y apoyo en salud mental.

La fotoperiodista admitió que la han impactado "muchas cosas en el Mediterráneo, pero la primera vez que vi una embarcación a la deriva fue la peor. Había mujeres histéricas y niños llorando, mujeres embarazadas de nueve meses, hombres peleando. Me quedé paralizada y no pude ni sacar una foto”.

Acerca de la situación en Sudán del Sur, relató sus vivencias al regresar luego de un año. “Cada vez que vas está peor. Empezó una guerra civil, arrasaron la ciudad y MSF tuvo que abandonar el hospital. La gente se refugió en una base de la ONU. Cuando los médicos volvieron a buscar a sus pacientes después de cuatro días, la mayoría estaban muertos. Los doctores estaban idos, nunca habían visto algo así. Cuando volví al cabo de un año y todo estaba peor me pregunté: ¿en qué clase de mundo vivimos?”

Surinyach reflexionó sobre el impacto de las imágenes y la función del periodismo: “La gente tiende a normalizar esta situación. Ya hemos visto tanto, nos han contado tanto y se ha masificado tanto, que tenemos que reflexionar sobre lo que está pasando y los periodistas debemos contar más historias, pasar más tiempo para entender lo que vamos a contar”.

A propósito de este tema, rememoró una anécdota ilustrativa: “Este año, en uno de los últimos rescates, encontramos ocho cadáveres en un barco. Yo no sabia cómo hacer la foto, porque pensaba ‘esta foto tiene que ser de una manera tal que conmueva, porque va a abrir todos los noticieros’, pero no abrió ni uno. Entonces contamos la historia de una niña huérfana, cuya madre y hermano menor eran dos de los muertos. Ahí sí hubo gente que quiso saber más de la niña, pero la imagen de ocho cuerpos muertos sin las historias por detrás ya no impacta".

Surinyach destacó que el periodismo tiene que mostrar la realidad, preservando la dignidad e intimidad de la gente, pero sin ocultar nada. "Si mostrar la realidad significa que una persona está cenando por la noche y no puede seguir porque ha visto una toma muy dura, lo siento, pero es que el mundo es así”.

Luego de la presentación, Surinyach conversó con 180 y ahondó sobre el conflicto de querer ayudar y tener que sacar fotos. “Tienes ser consciente de que tu trabajo es hacer fotos. Es difícil no ayudar, más aún cuando conocés al equipo que está trabajando, pero a veces tu ayuda interfiere en el trabajo de los médicos. Yo insisto mucho en que la fuerza que tenemos los fotógrafos es la de hacer la imagen y tenemos que estar concentrados en eso”.

Aunque nunca está en la primera línea de frente, Surinyach vivió momentos de peligro. “Mi valor añadido es contar qué pasa después de la línea de frente. Igual se viven momentos en que la vida peligra, como me pasó en un tiroteo en Sudán del Sur, el lugar en el que estaba trabajando. Es un oficio de riesgo pero tenemos que asumirlo porque hay que mostrar lo que está pasando”.

Su muestra fotográfica se expone hasta el 31 de diciembre en el Centro de Formación de la Cooperación Española en Montevideo (25 de mayo 520 esquina Treinta y Tres), de lunes a jueves de 9 a 17 horas y los viernes de 9 a 15 horas.