“Hay que cambiar todo en la educación: desde las estructuras hasta las formas de conducción”

La ingeniera uruguaya Ida Holz analizó la resistencia al cambio en Uruguay y los aportes del Plan Ceibal, aunque aclaró que “falta mucho para cambiar la forma de enseñar”.

Actualizado: 02 de Diciembre de 2017 | Por: Redacción 180

“Hay que cambiar todo en la educación: desde las estructuras hasta las formas de conducción”

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Ida Holz tiene 82 años y es conocida como la madre de internet pero a lo largo de su carrera, su intención de traer nuevas herramientas al país también la hizo aprender sobre la resistencia a los cambios en Uruguay.

“Las tecnologías son necesarias porque es el mundo que tenemos. No es una elección. Este es un país de muy poca población que no puede elegir separarse del mundo. Uruguay es un pueblo muy conservador y cada cambio cuesta una enormidad. Pero hay que hacerlo, porque el mundo tiene un ritmo de cambio impresionante. Tal vez el mundo de antes era más lindo, socialmente más entendible, pero estamos en uno distinto y la aceleración es tremenda, por eso hay que tratar de ponerse a tiro” dijo a Holz a No toquen nada.

La ingeniera es realizó en 1988 la primera conexión estable de correo electrónico de Uruguay con el resto del mundo y a fines de 1993 logró conectar al país con internet. En la actualidad integra el Consejo Directivo Honorario de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (AGESIC), colabora con el Plan Ibirapitá, Montevideo Inteligente y es parte del Consejo Directivo de la Cooperación Latino Americana de Redes Avanzadas (RedCLARA).

Es una de las impulsoras del Plan Ceibal y destacó su importancia: “El Plan Ceibal es un proyecto extraordinario, que se empieza a ver en los jóvenes, que muchos están en la universidad. Un docente me contó que siente que hay una nueva generación, que entiende de otra manera. Hay mayor comprensión e iniciativa de los estudiantes que formaron parte del plan”.

Sin embargo, advirtió que faltan muchos cambios por hacer. Holz indicó que “hay que cambiar desde las estructuras de decisión, que son enormes, hasta la forma de conducción. Hay que orientar más y mejor a los docentes hacia un mundo que existe y va a seguir existiendo”.

Una red continental que excluye a Uruguay

Holz dijo que hace varios años intenta que en Uruguay haya una red exclusiva para la investigación. Explicó que el uso de internet se realiza con una red grande pero sin buenas velocidades. “La velocidad de las casas no son adecuadas para investigar, las redes académicas avanzadas tienen una parte de la fibra que es exclusiva para la investigación y la academia, que no compite con el mundo comercial”, detalló.

Con una red de este tipo se busca promover el contacto fluido para el sector de investigación. Sin embargo, Holz sostiene que Antel no permite que esto ocurra: “Antel es el único proveedor para el sector público, entonces ese monopolio genera decisiones inapelables. Siempre vieron la red académica como una competencia, no sé por qué. Desde que llegó internet nos vieron como una competencia y se creó un ambiente ríspido, que tuvo diferentes momentos, pero hoy hay capacidad para darle independencia a las redes académicas”.

Holz advirtió que Uruguay está por quedar fuera de un proyecto de fibra óptica que pasará por las redes académicas de las costas de América Latina, tanto del Océano Atlántico como del Pacífico, mientras que se busca incorporar a Centroamérica y México. La razón  es que “no tenemos la exclusividad para entrar a Uruguay con las velocidades que se requieren, porque hay que hacer una inversión inicial que bajará todos los costos de la red, pero al día de hoy estamos quedando excluidos”.