"Nuestra propuesta (de intercambiar uranio) sigue vigente y estamos dispuestos a recibir el combustible y cuando los recibamos cesaremos el enriquecimiento" al 20%, explicó Salehi, jefe de la Organización Iraní de Energía Atómica (OIEA). "En el momento en que recibamos el combustible, cesaremos el enriquecimiento" al 20%, repitió.
El domingo, Salehi había anunciado que Irán iba a comenzar a fabricar uranio altamente enriquecido en la planta de Natanz, centro de Irán, a partir del martes.
La decisión de lanzar la producción de uranio altamente enriquecido había sido anunciada poco antes por el presidente Mahmud Ahmadinejad en presencia de Salehi. Ahmadinejad afirmó que "la puerta sigue abierta para discusiones" sobre un eventual intercambio "incondicional" de combustible nuclear con el grupo de los Seis (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña, Alemania), interlocutor de Irán en el asunto nuclear.
Por otro lado, un alto oficial iraní citado por la agencia oficial Irna afirmó que Irán va a fabricar próximamente un sistema antimisiles equivalente o superior al S-300 ruso, cuyo contrato de entrega a Teherán fue suspendido por Moscú. "En un futuro muy próximo, nuestros expertos van a producir un sistema antimisiles que tendrá la misma capacidad que el sistema S-300, e incluso mayor potencia", declaró el general Heshmatola Kassiri, alta autoridad de la defensa antiaérea de las fuerzas aéreas iraníes.
"Producimos nosotros mismos todos nuestros equipos de defensa antiaérea. En un solo caso habíamos decidido importarlos. Se trataba del sistema S-300 y los rusos no nos entregaron ese sistema por motivos injustificables", afirmó.
Los países occidentales e Israel pidieron a Rusia que renunciara a entregar ese sistema antimisiles a Irán. Rusia hizo saber el 21 de octubre pasado que el contrato estaba interrumpido.
El ministro iraní de Defensa, Ahmad Vahidi, instó en noviembre a Rusia a no someterse a las "presiones sionistas" y a cumplir el contrato. El jefe de estado mayor de las fuerzas armadas iraníes, general Hassan Firozabadi, recordó entonces que Teherán hubiera debido recibir los S-300 seis meses antes.
El embajador iraní en Moscú, Mahmod Reza Sajjadi, afirmó a finales de noviembre que se le había asegurado que el arma sería entregada efectivamente a Irán, pero hasta ahora no lo ha sido.
Esos misiles harían más difíciles los bombardeos de las instalaciones nucleares iraníes, un ataque que no excluyen Estados Unidos e Israel.
Los países occidentales acusan a Irán de tratar de dotarse del arma atómica so pretexto de programa nuclear civil, lo que el gobierno iraní desmiente.