En Argentina cada vez son menos las peleas entre barras bravas de dos equipos diferentes y cada día crecen las batallas entre facciones del mismo club. Las internas por poder, dinero y viajes estallaron en varios equipos. Durante marzo se produjeron graves enfrentamientos y el saldo es escalofriante. En las más violentas, fueron asesinados el ex líder de la barra brava de Rosario Central, Juan 'Chaperito' Bustos, el ex jefe de la barra brava de Newell's, Roberto 'Pimpi' Camino, el barra de Defensa y Justicia, Marcos Galarza, y el policía Sergio Rodríguez.
La última muerte fue en la madrugada de este viernes en Rosario. Camino estaba en un bar al que ingresó un grupo de personas que le disparó. Pimpi recibió cinco balazos, en los miembros inferiores, en el tórax y en el cráneo. Murió al llegar a un hospital al que lo llevaron algunas personas que escaparon tras dejar el cuerpo.
En abril, Camino había sido detenido y condenado a tres años de prisión. Estaba acusado de ser el instigador y autor intelectual del ataque perpetrado por un grupo de barra bravas a la sede de Newell's meses antes, con palos y armas de fuego. Para encontrarlo se realizaron no menos de 35 allanamientos, según informa Olé. Estaba condenado a tres años de prisión en suspenso. La Nación menciona que por las caracterisitcias del hecho, nada fue casual, sino que el ataque fue premeditado.
También en Rosario, el jueves 11 fue asesinado el ex líder de la barra de Rosario Central. Bustos fue baleado en la puerta de su casa. Se encontraba con su esposa e hija de 13 años y abrió la puerta cuando escuchó que lo llamaban desde la calle. Dos hombres en moto le pegaron cinco tiros. Llegó muerto al sanatorio. Según informa Clarín, la hipótesis que maneja la policía es que al hecho estaría ligar el actual jefe de la barra Canalla, Andrés 'Pilín' Bracamonte.
Galarza, el barra de Defensa y Justicia que murió por otro enfrentamiento interno, tenía 21 años. Según Clarín, dos facciones de ese equipo se enfrentaron por los cupos que tienen para viajar al Mundial de Sudáfrica y en el incidente un integrante del grupo de El Vaca acuchilló a Galarza, quien pertenecía al sector de El Pata.
La cuarta víctima no pertenecía a ninguna barra brava pero quedó en el medio de un enfrentamiento entre dos sectores de la hinchada de Estudiantes de La Plata. El policía Sergio Rodríguez, que vigilaba los alrededores de la estación de trenes de La Plata, recibió un balazo en la cabeza que dispararon desde un automóvil Chevrolet Corsa. El disparo se produjo cuando las dos facciones se aprontaban para ir a Quilmes a ver un partido de su equipo. El episodio comenzó cuando un grupo de 40 hinchas que era escoltado por personal policial hacia la terminal fue agredido a pedradas por otro grupo de simpatizantes. En medio de la pelea, por una calle lateral apareció un Chevrolet Corsa desde donde dispararon varios tiros. Una bala impactó en la cabeza del policía y otras dos hirieron a otro policía a y a un adolescente.
Días después, el ex líder de la barra Pincharrata, Gustavo Mastrovito, comía un asado con cuatro amigos sobre la vereda cuando se detuvo un auto del que descendieron dos personas encapuchadas que dispararon al menos 10 balazos. Uno de ellos hirió en un brazo a Mastrovito.
Además de estas muertes, hay otros dos asesinados en episodios de violencia en el fútbol en lo que va de 2010. Un hincha de Newell's de 14 años que venía en un ómnibus acribillado por barras del club y un barra brava de Colón.