El martes 30, Douglas Fraser, a cargo del Comando Sur de Estados Unidos, visitó Brasilia. Allí conversó con el ministro de Defensa, Nelson Jobim, y con el director de la Policía Federal norteña, Luiz Fernando Correa.
La idea es que el trabajo de esa base militar se complemente con el de la de Key West y la de Lisboa para el monitoreo, control y combate del narcotráfico y el contrabando de armas, además de la vigilancia antiterrorista, según informó el diario O Estado de San Paulo. Key West tiene influencia sobre el Mar Caribe, Lisboa sobre el Atlántico Norte y la de Rio trabajaría en el Atlántico Sur.
La base en Rio, como las otras, no podría desarrollar operaciones comandadas por oficiales extranjeros. Los efectivos de otros países actuarían bajo el mando de oficiales brasileños.