En Defensa de la Ciudad Tesoro (Tekon kinkurîto) es la adaptación animada del manga homónimo de Taiyo Matsumoto. El director Michael Arias (un hombre con gran experiencia en efectos visuales) se apoya en el trabajo del director de arte Shinji Kimura (Akira, Mi vecino Totoro, Steamboy, Batman: Gotham Knight) y del guionista Anthony Weintraub (consultor de la historia de The Animatrix) para componer un largometraje sensible, único.
"Blanco y Negro son dos botijas de la calle que vigilan Ciudad Tesoro; a diario, combaten con el guerrero del viejo mundo yakuza y con asesinos extranjeros que luchan por obtener el control de la decadente metrópolis nipona". Comentar o reseñar de ese modo a la película es injusto, es una traición, ya que la obra animada de Arias es mucho más que un proyecto de colisiones. En Defensa de la Ciudad Tesoro es un film poético, de diseño asimétrico, que evita los ojos de melocotón vibrante del animé (animación nipona) para ofrecer personajes que, sorprendentemente, no son caucásicos sino japoneses -profundamente japonés-. Tekon kinkurîto es una película de "cámara vibrante" que es recorrida por una intensa melancolía y que es, paralelamente, lubricada por imágenes oníricas y aforismos. Funciona de modo perfecto en: seguidores de Hayao Miyazaki (El viaje de Chihiro) y el último Kitano (Takeshis, Glory to the film maker!, Aquiles y la tortuga), lectores de Ki no Tomonori (1) o mamíferos con alma.
Director: Michael Arias
Guión: Anthony Weintraub
Dirección de Arte: Shinji Kimura
Duración: 110 minutos
(1) En día de primavera,
cuando la luz del cielo
brilla tranquila,
¿qué es lo que inquieta a las flores
y las lleva a derramarse?
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