“Esta es una experiencia que fortalecerá nuestra capacidad crítica”, aseguró Martin Larre, director de TED Montevideo.
La experiencia se realizó por primera vez en Montevideo este martes. Los cupos para la Zavala Muniz se agotaron en pocos minutos mediante la inscripción en internet, pero cientos -o miles- de personas escucharon las conferencias on-line.
Esta primera edición reunió a 12 profesionales de distintas áreas, quienes fueron asistidos por un director de actores para saber cómo moverse ante el público. Cada orador tenía que realizar su exposición en 18 minutos, con un apoyo audiovisual.
Originalmente, el tópico de TED era: Tecnología, Entretenimiento y Diseño. Ahora, los TED abarcan muchísimas áreas y aspectos de la comunicación, la política, la ciencia, etc. “No todas las ideas que vamos a escuchar van a cambiar nuestra forma de ver el mundo, se trata de exponer ideas en una red internacional de ideas”, simplificó el presentador del evento, Pablo Casacuberta.
“Cuatro vitaminas para las organizaciones”
El ingeniero en Sistemas Nicolás Jodal contó que, en la época de Colón, había una enfermedad que se llamaba escorbuto. Dijo que había gran cantidad de muertos pero que no sabían por qué. “Sólo precisaban vitamina C, algo así como chupar un limón”, resumió.
“Por analogía”, dijo, “las organizaciones también precisan vitaminas”.
En ese sentido, Jodal se refirió a cuatro vitaminas imaginarias que precisan las organizaciones, según su opinión. La “P”, producir algo y tener un propósito; la “A”, administrar en la búsqueda de eficiencia; la “E”, emprender, no en la capacidad de adaptarse al futuro sino de crear un futuro y arriesgarse a construir ese futuro; y la “I”, de integrarse, la capacidad de suceder a sus fundadores.
Con esas cuatro vitaminas a pleno, supuso, las organizaciones podrían funcionar bien. Según el ingeniero, Uruguay precisa la vitamina “E”.
“Algunas propuestas para adelantarse a la crisis de los medios”
La periodista Carina Novarese se refirió a la importancia de contar historias. “Los hombres y las mujeres elegimos contar historias a través, justamente, de la historia de la humanidad”, dijo y recordó que cuando no hay quienes cuenten las historias, simplemente no son historias.
Como periodista, dijo ella quería contar historias. En sus 18 minutos, planteó dos alternativa para la prensa actual: “o nos seguimos preguntando por la atención del publico o nos quejamos de que el público no es leal”. Novarese propuso contar las mismas historias de forma no tradicional, enmarcado en el desafío de pensar más allá de los medios tradicionales.
Contó, a modo de ejemplo, que el Domingo de Pascuas siguió una historia ya conocida para ella a través de un soporte innovador: leyó acerca de la muere y la resurrección de Jesucristo a través de Twitter. Ese día, agregó, lo terminó leyendo un libro que hacía muchos años no leía: la Biblia. “Me atraparon con una historia clásica contada de una forma no convencional”, concluyó. “Yo tengo la confianza de que las historias se van a seguir contando”.
“Las bacterias desconocidas que cambiarán el mundo”
Francisco Noya es licenciado en Bioquímica, egresado de la Udelar. Además, estudió en la Universidad de Alabama, en Birmingham, Estados Unidos. En el TED afirmó que “hay mucho para aprender de las bacterias”, los habitantes más antiguos de la tierra.
En el cuerpo humano hay unos dos kilos de bacterias, mientras que el cerebro pesa entre un kilo y un kilo y medio. Noya opinó que las bacterias que habitan en el cuerpo humano deberían considerarse “un órgano más”.
Hoy en día, existen bacterias que viven a más de 100° y también a temperaturas bajo cero. Cuidado con creer que las heladeras conservan nuestros alimentos libres de bacterias, advirtió.
En el fondo del mar viven el 75% de las bacterias que hay en el planeta. Según la ciencia, hay unas 15.000 especies diferentes, pero Noya puntualizó que sólo se conocen un 1% del total.
El bioquímico esbozó algunos estudios que se están desarrollando a partir de las bacterias. Por ejemplo, contó que trabajan en buscar una alternativa a medicamentos, alimentos y hasta formas alternativas para el combustible. “Su línea de investigación actual busca explotar la diversidad de las comunidades microbianas especializadas en la degradación de biomasa vegetal, para obtener nuevos biocatalizadores que viabilicen la producción de biocombustibles a partir de fuentes renovables”, anunciaba la gacetilla.
“El futuro se nos viene encima”
Pablo Brenner, que tiene más de 20 aos de experiencia en la industria del High Tech, habló de la Ley de Moore y el crecimiento exponencial. Dijo que esa ley, publicada en el año 1965, establecía que “el número de transitores en un circuito integrado se duplica cada 18 meses”.
Eso lleva a que una tecnología determinada -una computadora o un celular, por ejemplo- “avance” sobre sí mismo. Es decir, su velocidad se duplicará por sí misma, o su tamaño se reducirá con respecto a sí mismo, o el precio disminuirá en relación al actual.
En el caso de la telefonía, Brenner recordó que desde 1950 a 1970 -aproximadamente- había teléfonos analógicos, mientras que en los ’80 aparecieron los digitales. “En 1993 me compré mi primer celular, luego vino el Startac y en 2008 llego el Iphone”, resumió. Ese es un ejemplo de que la tecnología se multiplica por sí misma, o sea, que se da un crecimiento exponencial.
“Empresa y espíritu emprendedor: herramientas para despegar”
Enrique Kramer -contador público y licenciado en Administración- relató que, en la Navidad del ’74, sus padres le regalaron el libro La gerencia de empresas, de Peter Drucker. Al leerlo, comprendió que una empresa es como un martillo: una herramienta que no es buena ni mala de por sí, sino que simplemente es una herramienta.
Lamentó que el 70% de los uruguayos cree que el objetivo de una empresa es hacer dinero. “Tenemos una imagen muy pobre”, dijo.
Kramer sostiene que las empresas deben tener, además, objetivos sociales.
Para argumentar que no sólo hay fines financieros, recordó que una empresa no se mueve sólo por accionistas: hay proveedores, clientes, competidores, está el gobierno y, dentro de la empresa, los gerentes, los trabajadores y los accionistas. “Entonces, una empresa no se mueve sólo por el dinero”, concluyó.
¿Cómo hacer para mejorar esa herramienta que es la empresa?, se preguntó. “El espíritu emprendedor”, según Kramer, “consiste en no darse por satisfecho con el status quo y trabajar para mejorarlo”.
“Bienvenidos al fabuloso dominio del diseño”
El diseñador industrial Andrés Parallada lamentó que, a nivel social, se considera -generalmente- “que el diseño es algo frívolo o superficial”. Para demostrar que no es así, por ejemplo, empezó contando un juego que acostumbraba de chico, con diccionarios.
Parallada tomaba el diccionario más antiguo que encontraba en su casa, buscaba una palabra -en este caso “diseño”- y leía su definición. Luego, buscaba el diccionario más actual y comparaba lo leído. “Avanzó el concepto de diseño”, concluyó: en un diccionario del año 1945, la definición ocupaba cuatro líneas, mientras que en otro texto, más actual, “ocupa de la página 4.665 a la 4.670 del tomo 6”, precisó.
Luego, mostró dos imágenes para sintetizar el concepto: por un lado, un dispositivo médico, un detector de malaria; por otro lado, un objeto que muchas veces es considerado antagónico, porque se lo ve como más frívolo o superficial, un accesorio de moda. “Mi recomendación es que no hay que ver a los objetos como buenos o malos, como diferenciándolos de los que tienen sentido y los que no; porque cada uno de esos objetos tiene definiciones culturales muy precisas”, sostuvo.
Parallada explicó el concepto de Iconosofía, concebido por él: “discurso analítico-racional basado en el lenguaje simbólico e icónico”. “Literalmente, se refiere al conocimiento que producen las imágenes”, explicó.
Fue entonces que se refirió al pantalón como elemento significativo en la liberación femenina y con respecto a la igualdad de género, en el periodo de 1850 a 1960. “La moda es uno de los aspectos que mejor reseña los cambios sociales”, aseguró. “Cuando se trata de relacionarse con la sociedad y su dinámica, el diseño es tanto o más poderoso que la ciencia o el arte”, concluyó.
“El enigma del amor, desde la Antigua Grecia a las redes sociales”
El psicoanalista Jorge Bafico comenzó su oratoria refiriéndose a que hay gente que sana por amor, que enferma por amor, hasta que muere y que mata por amor. Se preguntó: ¿de qué nos enamoramos? ¿Hay un tiempo para enamorarse? ¿Qué sacrificamos?
“El amor es vital, necesario en el ser humano”, aseguró y citó a Slavoj Žižek: “El amor es la reducción mínima del abismo entre dos personas”. Más adelante, retomó a Jacques Lacan: “Amor es dar lo que no se tiene a quien no lo es”.
Bafico se preguntó si este concepto ha cambiado a través. En la Antigua Grecia, contó, Sócrates y sus discípulos conversaban acerca del amor. Fue entonces que Aristófanes -“que era probablemente el individuo menos agraciado para hablar de amor”- dio la definición “más maravillosa de todas”, según Bafico. Habló de un ser primitivo, mitad mujer, mitad hombre, una sola unidad, se bastaba a sí mismo, era completo: el andrógino.
Hoy, en su esencia, el amor no ha cambiado, opinó el psicoanalista. “Porque la idea del amor es esa: la media naranja, el alma gemela, lo que me completa”, justificó.
Bafico leyó el testimonio de una argentina de 21 años, que conoció a un italiano por chat. “Una tarde de domingo, decidí entrar en el chat para matar el tiempo”, escribió la joven. “Fue ahí que empezamos a hablar con un hombre, él estaba en Italia en ese momento, por lo que jamás creí que algún día podía ver su cara. Pero sin darnos cuenta, poco a poco, nos complementamos: a tal punto de que ya no éramos más dos personas sino que cada uno de nosotros vivíamos el uno por el otro y ya no nos imaginábamos una vida sin la presencia del otro”.
“Un andrógino”, concluyó Bafico.
“Un discurso encarnizado”
El licenciado en Ciencias Antropológicas Gustavo Laborde anunció que “el asado tiene una historia para contar”.
El asado es “tan importante” para los uruguayos “porque está rodeado de un discurso, que también es el resultado de un proceso histórico, sujeto a tensiones sociales y negociaciones políticas”, sostuvo el antropólogo.
Laborde puntualizó que si bien la forma de cocción se le atribuye al indio, al charrúa; ese no es el relato que existe en el imaginario popular, donde se le adjudica al gaucho.
“El asado tiene su dimensión cuando es preparado y consumido fuera de su tierra original, es decir, en la ciudad”, explicó. “El asado oficia de pretexto para una reunión recreativa: se hace fuera de la cocina y lo hace el hombre, quien preside esa ceremonia de carne, fuego y cuchillos afilados. El asado elabora una idea de la masculinidad. Observen la gestualidad de los asadores”, recomendó. “Se enfatiza un modo de comportarse supuestamente viril, se descuidan -con todo el cuidado- las formas sociales comunes, los gestos se hacen más bruscos y se habla de otra forma, más si es un asado entre hombres”.
Afirmó que “no ocupa un lugar en el sistema culinario uruguayo por ser una comida de todos los días”. Es más, “cuando invitamos a alguien ‘a comer un asadito’ no es porque lo veamos desnutrido sino porque queremos tener una reunión con esa persona. Laborde se refirió al asado como “mucho más que un plato”: “es un ritual, un hecho social”.
Además de las oratorias reseñadas, otros cuatro profesionales expusieron en TEDxMontevideo. El publicista Claudio Invernizzi tituló su espacio como “Libertad, ‘Take One’”; la licenciada en Comunicación Julieta Keldjian centró sus ideas en “Grandes historias en pequeños formatos”; el licenciado en Astronomía Gonzalo Tancredo se refirió a “Nuestro vecindario” (la perspectiva de la ubicación del planeta tierra en “su vecindario más cercano”, el Sistema Solar); y el ingeniero en Telecomunicaciones Miguel Brechner habló sobre el “Desafío Ceibal 2010”.