El ministro explicó que a partir de 2011, el ajuste salarial en el sector público no va a ser igual para todos los trabajadores. Los sectores más comprometidos serán más favorecidos, buscando reducir la inequidad. “Estamos interpretando el sentir mayoritario de la población, que quiere que los recursos públicos vayan a promover el cambio y alienten transformaciones profundas en materia de la gestión de la administración pública”, sostuvo.
Lorenzo reconoció que esto va a requerir de una lógica de negociación diferente con los trabajadores públicos. “Se va a atenuar, mitigar y si se puede, eliminar injusticias salariales. Además de promover procesos de cambio y reforma, y jerarquización de la función pública”, señaló. “Creemos que el progreso a partir de ahora tiene que estar jalonado por iniciativas que mejoren situaciones de injusticia y niveles de eficiencia o generación de capacidades institucionales y operativas que la sociedad valore”, agregó.