Primero se seleccionaron 20 estudios de un total de 1.600, llevados a cabo en 10 países. En ellos, más de un millón de personas fueron evaluadas. Las carnes rojas de vacuno, la de cordero y de cerdo fueron tomadas como no procesadas. Por otra parte, la panceta, el salame, los chorizos, los panchos, fiambres o las carnes conservadas están dentro del ramo de procesadas por los agregados que reciben.
Los investigadores descubrieron que consumiendo 50 gramos de carne procesada por día –una o dos rebanadas de jamón– se aumenta el riesgo de contraer diabetes o enfermedades del corazón. El trabajo fue publicado en la revista Circulation y la investigación fue dirigida por Renata Micha. "La gente debe considerar qué tipo de carne come. Las carnes procesadas son las más importante de evitar”, explicó. “Basándonos en nuestros hallazgos, si comieran una porción por semana el riesgo sería relativamente pequeño", agregó.
Por otra parte, comer carne roja sin procesar no traería problemas. Según los científicos, ambos productos tienen cantidades similares de colesterol y grasas saturadas, pero la diferencia podría estar en la sal y los conservantes que se le agregan a la carne procesada.