En la madrugada del jueves aún se desconocía la identidad de las víctimas pero "parece que hay muchas personas de origen latinoamericano", afirmó el presidente de la Generalitat, el gobierno autonómico de Cataluña, José Montilla.
El accidente se produjo el miércoles en torno a las 18.30 de Uruguay en esta ciudad situada 25 kilómetros al sur de Barcelona. Otras 13 personas resultaron heridas, tres de ellas de gravedad, según un balance difundido el jueves por la Generalitat.
Según Montilla, la tragedia se debió a una imprudencia. "Un grupo de personas cruzaron la vía, no utilizando el paso a nivel que hay y un tren de largo recorrido las arrolló", explicó a la radio Cadena Ser.
"Es un día de tristeza y de luto en una noche que justo era de fiesta, de verbena", añadió el responsable. "La prudencia es algo que siempre debe aplicar una persona", insistió el presidente regional.
Poco antes del accidente, muchas personas se habían bajado de un tren de cercanías para celebrar la fiesta tradicional de San Juan en esta ciudad costera.
Según la prensa española, una parte de los pasajeros, entre los que había muchos jóvenes, decidió cruzar la vía férrea en vez de hacer cola para usar un pequeño paso subterráneo que permite pasar al otro lado.
Justo cuando el grupo cruzaba llegó un tren de alta velocidad que cubría el recorrido entre Alicante (sudeste) y Barcelona, según un comunicado difundido por las autoridades regionales.
Teófilo Serrano, presidente de la red nacional de ferrocarriles, Renfe, acudió a Castelldefels para expresar su "solidaridad a los familiares" de las víctimas, pero se negó a entrar en detalles sobre las causas del accidente.
El alcalde de Castelldefels, Joan Sau, explicó que antes había dos pasos subterráneos para facilitar la circulación de los peatones pero que uno de ellos fue cancelado cuando se hicieron obras de remodelación.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo estar "conmocionado" por este accidente, el peor de la historia de la red de ferrocarriles españoles desde 2003, cuando murieron 19 personas por el choque entre un tren de pasajeros y uno de mercancías en Chinchilla (sudeste).
A su llegada a Luxemburgo para una reunión con sus colegas europeos, el ministro de Fomento, José Blanco, afirma haber "ordenado una investigación para que se clarificaran todas las circunstancias en relación con el accidente, aunque todo hace pensar que se debió a una imprudencia".
Un testigo, Fernando Ortega, contó que el tren de cercanías en el que había llegado estaba "atestado" y que una nube de pasajeros, muchos de ellos jóvenes, había bajado de él para celebrar en la playa de Castelldefels la noche de San Juan, que en Cataluña se festeja con petardos, conciertos y bailes.
"Entonces la mayoría decidió saltar las vías para atravesar la estación", explicó.
Los pasajeros del tren de alta velocidad han resultado indemnes, según el ministerio del Interior. La línea fue cerrada después del accidente.