"La epidemia de cólera en Zimbabue es una especie de guerra biológica y química, un ataque genocida al pueblo de Zimbabue por los británicos", afirmó el ministro de Información, Sikhanyiso Ndlovu. "Es un genocidio de nuestro pueblo", agregó.
En tanto, las declaraciones de Mugabe provocaron indignación en el interior del país y en la comunidad internacional, que ha incrementado en las últimas semanas los pedidos para que deje el poder.
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pidió este viernes desde Ginebra al anciano mandatario que piense "en el porvenir de su país y de su pueblo, que ya ha tenido bastante sufrimiento" y que cumpla su compromiso de compartir el poder con la oposición.
La Organización Mundial de Salud transmitió este viernes un nuevo balance que da cuenta de 16.700 casos y 792 muertes desde que en agosto se detectó la epidemia de cólera en Zimbabue.
El portavoz presidencial George Charamba se vio obligado a declarar que cuando Mugabe dijo "ya no hay cólera" estaba siendo sarcástico.
"Se explicaba con un sarcasmo, haciendo ver que los esfuerzos hechos hasta ahora para contener el brote estaban empezando a dar resultados positivos", afirmó.
Charamba también aseguró que algunos medios internacionales "distorsionan deliberadamente las declaraciones del presidente Mugabe" para hacer avanzar la guerra y la agenda de cambio de régimen de sus gobiernos expansionistas", según sus declaraciones publicadas por el diario estatal The Herald.
El presidente Mugabe denunció la existencia de planes internacionales para invadir Zimbabue con la excusa del cólera. Así interpreta los pedidos formulados en las últimas semanas por el primer ministro británico Gordon Brown y el presidente estadounidense George W. Bush para que renuncie a su cargo.
Gran Bretaña es la antigua potencia colonial en Zimbabue.
"A raíz del cólera, Brown quiere una intervención militar," señaló.
La crisis del cólera, que evidencia la fragilidad de las redes de agua potable y del sistema de salud de Zimbabue, ha contribuido a incrementar los problemas de un país marcado por un marasmo económico (con una inflación de 231 millones por ciento) y una parálisis política.
La oposición zimbabuense criticó este viernes los comentarios "negligentes e imprudentes" de Mugabe sobre el cólera.
"La epidemia está aún entre nosotros y se está extendiendo rápidamente por las principales ciudades y pueblos", dijo Henry Madzorera, secretario de salud del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC), principal fuerza de oposición.
"Tales declaraciones negligentes e imprudentes no ayudan", añadió en un comunicado.
Sudáfrica, por su lado, declaró desde el jueves "zona de catástrofe" su frontera con Zimbabue, donde se han registrado unos 700 casos de cólera y a donde huyen miles de zimbabuenses en búsqueda de atención médica.