Los jóvenes cometieron un delito grave siendo menores de edad. Mientras estaban cumpliendo la pena, se fugaron y estando prófugos cometieron otro delito. Como eran mayores de edad, fueron enviados al Comcar y luego de cumplir la pena, fueron reintegrados al sistema de justicia adolescente para terminar de cumplir la pena juvenil en el calabozo de la seccional 13°.
El comunicado de la fundación explica que las celdas del lugar en que se encuentran privados de libertad los jóvenes, "no están equipadas para mantener a una persona por más de unas horas por tratarse de carcelaje o calabozo de una comisaría". "El metraje total no es muy superior a unos 2 metros de largo por uno de ancho. No tienen luz ni agua. El servicio higiénico es una taza (agujero) al lado de la cama, no pueden lavarse las manos ni higienizarse de ninguna forma. Los llevan a bañarse a dependencias de INAU una vez a la semana. La única ventilación y acceso de luz es la mirilla de la puerta de hierro".
El abogado Javier Palummo, de la Fundación Justicia y Derecho, pedirá la libertad de los jóvenes, a través de varias acciones. “Vamos a pedir el cese de la medida frente a la jueza de segundo turno, que es la que lleva el caso, como a si mismo vamos a pedir un hábeas corpus por tratarse de una privación de libertad que se desarrolla en condiciones que no son correctas desde el punto de vista de los estándares internacionales”, explicó.
Según informa el diario El País, uno de los menores, apodado “el Leito”, cometió dos homicidios, entre los cuales dio muerte a un efectivo policial. El otro cometió varias rapiñas siendo menor de edad. Por estos delitos, ambos fueron llevados a la Colonia Berro cuando eran menores.