“El manejo que de la interpelación hizo la bancada oficialista fue impecable desde el punto de vista político pero triste desde la óptica de la responsabilidad”, sostiene el líder colorado en su columna. También cargó las tintas sobre el diputado Cardoso. “En un error estratégico enorme, entregó 50 preguntas que dilataron el centro de la discusión. El ministro interpelado resolvió no dar interrupciones y contestar durante horas las preguntas, con el evidente fin de lograr por cansancio lo que quizás no conseguiría por razón”, escribió.
Bordaberry sostiene que la bancada oficialista se movió “con manos de yeso hacia un final anticipado”. “La oposición también. Así las cosas, todo terminó como se preveía. Con un voto de confianza del oficialismo y de rechazo de la oposición”, afirma.
Sin embargo, opina el senador, a la opinión pública no le quedó nada. “Lo peor fue que es poco lo que se dice del futuro. El gobierno parece haber apostado exclusivamente a remendar, “emparchar”, la situación carcelaria. Su propuesta consiste en poner más dinero, crear más cargos, trasladar presos a cuarteles y así solucionar la emergencia actual”, afirma.
Para él, “el gran tema del que nadie habla es cómo hacer para evitar que esa población carcelaria siga creciendo. A nuestro juicio eso se logra trabajando en que no haya niveles tan altos de reincidencia y sobre todo menos delincuencia. Para hacer caer la reincidencia se necesita sacar las cárceles del Ministerio del Interior y que no sean los policías los encargados de reeducar, reinsertar y cuidar a quienes delinquen”.
Bodaberry recuerda que un proyecto del diputado Aníbal Gloodofsky, de su sector Vamos Uruguay, fue presentado en ese sentido hace tres meses. “Propone crear el Instituto Penitenciario para poner especialistas al frente de esta tarea y terminar con que quien es entrenado, capacitado y motivado para combatir al delincuente un día se encuentre cuidándolo, alimentándolo y tratando de reeducarlo. No prestarle atención a esto será seguir poniéndole parches al problema. Lo que reitero aquí por más que a algún legislador oficialista no le gusta que lo diga y prefiera seguir atándolo con el alambre del ingenio popular”, escribe el senador.