Descubren freno a enfermedades degenerativas

El uruguayo Marcelo Vargas (Ph.D en biología molecular) forma parte del equipo de la Universidad de Wisconsin que encontró una forma de retrasar la muerte de las neuronas que producen enfermedades rápidamente degenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica -ALS- (también conocida como Lou Gehrig). También sería de gran utilidad para combatir el mal de Parkinson, el Alzheimer y la enfermedad de Huntington.

Actualizado: 17 de diciembre de 2008 —  Por: Florencia Melgar

Descubren freno a enfermedades degenerativas

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La esclerosis lateral amiotrófica (ALS) destruye progresivamente las neuronas motoras en la médula espinal, en el tronco cerebral y en los centros superiores del cerebro. Estas células nerviosas controlan el movimiento y es por eso que el cerebro no puede dar la orden de movimiento al punto que puede conducir a la parálisis total y a la muerte en un período de uno a cinco años.

El estudio -recientemente publicado en la revista Journal of Neuroscience- explica que la forma de retrasar la muerte es aumentando una proteína (la Nrf2) que al activarse controla cientos de otras proteínas que protegen a las células del estrés oxidativo vinculado a la degeneración neuronal.

En experimentos anteriores, Vargas lideró un equipo que confirmó la relación entre el Nrf2 y la degeneración neuronal. Colocaron una capa de neuronas motoras jóvenes y sanas sobre una capa de astrositos de ratones con ALS, y observaron que el 40% de las neuronas motoras murió.

El equipo de investigadores de Wisconsin colocó en otro experimento neuronas motoras sanas sobre una capa de astrositos de ratones ALS y con mayor cantidad de Nrf2. El efecto tóxico se revirtió totalmente. En conclusión, la sustancia producida por el Nrf2 bloquea la toxicidad de los astrositos y retrasa el inicio del ALS.

Vargas, trabajando junto al científico Jeffrey Johnson creó ratones manipulados genéticamente en los cuales las células llamadas astrositos producen mayor cantidad de la proteína Nrf2. Los científicos pensaron que como estas células están en el sistema nervioso central y responden a las células motoras, si aumentaban la proteína Nrf2 en los astrositos, podrían proteger a las neuronas motoras de la degeneración producida por el gen que causa la ALS. Un punto a destacar por los científicos es que el gen mutante permanece en los astrositos, pero al agregarles Nrf2, neutraliza sus efectos y eso salva a las neuronas.

Cuando cruzaron los ratones transgénicos con mayor cantidad de proteína Nrf2 con los que tienen el gen que causa ALS en humanos, el resultado fue que la enfermedad se retrasó unos 17 días y los ratones vivieron 21 días más de los 120 días que suelen vivir los ratones que tienen el gen ALS. Según estos datos, la incorporación de la proteína Nrf2 aumenta un 20% la expectativa de vida, que oscilaría entre cinco y diez años en la vida humana.

El desafío actual es encontrar las drogas que puedan activar la Nrf2 a un alto nivel para poder utilizar este descubrimiento con fines terapéuticos. Hasta el momento los investigadores encontraron unas 30 moléculas que activan el Nrf2 y calculan que una o dos de estas moléculas podrían estar prontas para comenzar los ensayos clínicos dentro de cinco u ocho años.