Un adelanto de la biografía del guitarrista se publica este viernes en la edición estadounidense de la revista Rolling Stone. Richards dice que desde 1979 no consume heroína, tras 10 años de adicción. "Cuando la tomaba, estaba convencido de que mi cuerpo era mi templo. Podía hacer lo que me diera la gana con él, nadie podía decirme que sí o que no", escribe según una nota de El País de Madrid. "Siempre fui muy meticuloso con respecto a la cantidad que me metía. Nunca añadí un poquito más para hacer más grande el pegue", agregó.
La mujer que más tiempo ocupa en el libro es Anita Pallenberg. Ella fue primero pareja de otro “stone”, Brian Jones. Según el guitarrista, su compañero era violento con ella. “Le lanzaba cuchillos, vasos, la golpeaba”, afirma. Richards se quedó con la chica y en 1969 Jones apareció muerto en una piscina. Fueron pareja hasta 1980 y tuvieron tres hijos.
Uno de esos hijos murió a los tres meses, cuando Keith estaba de gira. Y el dolor continúa hasta hoy, según su relato. "Nunca me perdonaré haber dejado a mi pequeño recién nacido", escribe.
Luego de separarse de Pallenberg, se uniría a la modelo Patti Hensen y tendría otros dos hijos.
El libro muestra así una cara más humana de un personaje siempre asociado al escándalo como un verdadero "chico malo" del rock and roll. Pero él no niega ese costado y reitera, por ejemplo, cuando “esnifó” parte de las cenizas de su padre, algo que contó en 2007. "Abrí la tapa de la urna y cayó un poco de mi padre en la mesa del comedor. Y pensé que no podía usar el cepillo y el recogedor para algo así".
La crónica del diario español afirma que la relación que más páginas ocupa es la que tiene hace 50 años con Mick Jagger. "Amo a Mick", afirma. "Pero es muy posesivo (…) Sin él, no habría blues".
El libro se publica el 26 de octubre en Estados Unidos.