Cristina Fernández estuvo más de 12 horas al lado del féretro de su marido en la Casa Rosada, acompañada de su hijo Máximo, de 32 años, y por su hija Florencia, de 19, velando al líder peronista, quien murió por un infarto el miércoles en la localidad de El Calafate.
Antes de marcharse cerca de la medianoche hacia la residencia presidencial de Olivos, Cristina recibió condolencias y abrazos de los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; de Venezuela, Hugo Chávez, y de Paraguay, Fernando Lugo, en la capilla ardiente de la Casa Rosada.
"Más que un presidente era un compañero, que ayudó a costruir la integración de Sudamérica y de América latina", dijo Lula al salir de la capilla ardiente para regresar a su país, inmerso en la recta final de un balotaje que el domingo definirá a su sucesor en la presidencia brasileña.
La presidenta argentina ocultó siempre sus ojos detrás de gafas oscuras, aunque cada tanto sollozaba; luciendo un vestido negro, posaba constantemente sus manos sobre el feretro, y atendía sin pausa a los pésames, besos y abrazos que le tributaban los visitantes.
"¡Hasta siempre Néstor!, ¡Fuerza Cristina!", gritaban jóvenes con lágrimas en los ojos al pasar frente al féretro del ex mandatario, muerto a los 60 años de edad, entre los aplausos de funcionarios del gobierno y legisladores.
Los restos del ex mandatario serán velados hasta las 11 horas de Uruguay en Buenos Aires y luego serán trasladados hasta su ciudad natal de Río Gallegos, 2.800 km al sur, donde serán inhumados en una ceremonia íntima.
Más de 12 horas después de iniciado el velatorio era imposible calcular la muchedumbre que copó las calles y la céntrica Plaza de Mayo, haciendo una fila que zigzagueaba a lo largo de 20 calles y avenidas para ingresar a la capilla ardiente.
También asistieron al velatorio los presidentes de Bolivia, Evo Morales; de Ecuador, Rafael Correa; de Chile, Sebastián Piñera; de Uruguay, José Mujica, y de Colombia, Juan Manuel Santos.
"Me siento huérfano con la pérdida del compañero y hermano Néstor Kirchner", dijo Morales, en tanto que Chávez afirmó que "Kirchner es la historia de una pasión argentina".
El deceso de Kirchner, que era potencial candidato para las elecciones presidenciales de 2011, suscita el interrogante de como será el futuro sin el hombre fuerte, que formaba con la presidenta una férrea sociedad conyugal y política.
"Toda América está de luto", dijo a su vez el presidente Lugo.