"Uno de nuestros problemas fundamentales es la falta de exigencia sistemática a todos los niveles", dijo el mandatario de 77 años, quien explicó que todas esas medidas van dirigidas a devolver al salario el poder real que perdió con la crisis hace casi 20 años y convertir al trabajo en una necesidad.
Raúl, quien asumió formalmente la presidencia en febrero pasado ante la enfermedad de su hermano Fidel, fustigó el despilfarro de recursos, la falta de control y rigor en el trabajo.
Para ello propuso la creación de un órgano de contralor de los recursos -que estará subordinado solamente al Consejo de Estado, presidido por él-, y será sometido a aprobación en la próxima sesión del Legislativo, a mediados de 2009.
También anunció un recorte del 50% de los viajes oficiales al extranjero y la eliminación de un subsidio de 60 millones de dólares para las vacaciones en Cuba de dirigentes, funcionarios y obreros destacados.
Recordó que el país sufre una situación económica difícil por las pérdidas de 10.000 millones de dólares ocasionadas por el paso de tres huracanes, un 20% de Producto Interno Bruto (PIB), lo que llevará de tres a seis años para recuperarse.
En la sesión parlamentaria se aprobaron una nueva ley de seguridad social que prolonga en cinco años la edad de jubilación, así como los lineamientos económicos y el presupuesto para 2009.
El primer mensaje del Parlamento a la población fue claro: a pesar de un crecimiento del 4,3% en el PIB en 2008, los recursos no alcanzan para satisfacer las necesidades actuales, las acumuladas y las expectativas.
"No todo crecimiento de nuestra economía puede reflejarse de inmediato en un incremento del consumo", dijo el ministro de Economía, José Luis Rodríguez, quien aseguró que esos recursos creados en un año no alcanzan "para cubrir todas las necesidades acumuladas y las nuevas que surgen".
La única garantía para un desarrollo sostenible son las inversiones, que aún "son insuficientes", pues representan sólo el 14% del PIB, mientras que el 78% se emplea en el consumo personal (vivienda, alimentación) y social (escuelas, hospitales), y el 8% para pagar las deudas.
El presidente de la Comisión de Economía del Parlamento, Osvaldo Martínez, reconoció como asignatura pendiente devolverle al salario su "capacidad para satisfacer las necesidades", el más grave problema de la gente común.
Pero las medidas para corregir esa situación serán aplicadas "de forma gradual, sostenible y sin esperar soluciones inmediatas y espectaculares", advirtió.
La titular de Finanzas, Georgina Barreiro, alertó sobre la necesidad de revisar la política impositiva en busca de mayores ingresos.
"Habrá que proponer las modificaciones a la política tributaria existente para aplicar un sistema de impuestos y contribuciones adecuado a las condiciones actuales de la economía", añadió.
La economía cubana se propone un crecimiento del 6% para 2009, para lo cual "se elaboró un plan que reduce los gastos adecuándolos a los ingresos" por lo que se pospusieron inversiones y otros gastos, dijo Rodríguez.
El presupuesto para 2009 presentado por Barreiro prevé ingresos por 43.700 millones dólares (en su equivalencia en pesos) y gastos por 47.500 millones, lo que implica un déficit de 3.842 millones, 5,6% del PIB, inferior al del año anterior (6,7%), "lo que se considera razonable", dijo la ministra.