"¡Vamos, vamos, Hosni fuera!", gritaban los manifestantes a medida que iban saliendo de las carpas montadas en la plaza o de sus bolsas de dormir, al día siguiente de una movilización de más de un millón de personas en todo el país y de la negativa de renunciar de Mubarak.
En la Plaza Tahrir, epicentro de la revuelta popular, siguen desplegados dos inmensos carteles contra el régimen de Mubarak.
Uno de ellos reza en inglés "People demand removal of the regime" (El pueblo quiere la caída del régimen) y el otro, en árabe, dirigido a Mubarak dice simplemente "¡Vete!".
Mubarak no se presentará a las elecciones
"Lo digo con sinceridad y sin tener en cuenta la situación actual: no contaba presentarme a un nuevo mandato presidencial", dijo Mubarak este martes en un discurso televisado. El presidente lleva 30 años en el poder y habló en tono muy grave, tras un día de manifestaciones masivas por todo el país sin que se produjeran enfrentamientos.
"He vivido en este país, defendí este país y quiero morir en esta tierra. La historia me juzgará", añadió el presidente, de 82 años.
Los manifestantes rechazaron inmediatamente su discurso. "Vete ya, Vete ya", gritaron tan pronto escucharon a Mubarak quienes permanecieron en la noche en la plaza Tahrir. Durante el martes medio millón de personas se concentró allí, según fuentes de la seguridad egipcia.
"El presidente es muy tozudo, pero nosotros lo somos todavía más", declaró a la gente un responsable opositor por altavoz, alentado a los manifestantes a prolongar las protestas que se producen desde hace una semana y que habrían dejado más de 300 muertos, según la ONU.
El anuncio de Mubarak se produjo poco antes de que un funcionario estadounidense confirmara a la AFP un informe del diario The New York Times que reveló que el presidente estadounidense, Barack Obama, uno de los mayores aliados de Mubarak, de 82 años, le pidiera que renunciara a presentarse a las elecciones presidenciales de setiembre.
Obama se reunió el martes con su equipo de seguridad nacional y luego del discurso de Mubarak lo llamó por teléfono para un diálogo de 30 minutos.
Después fue el turno del presidente estadounidense de enfrentar las cámaras en un discurso sobre Egipto en la Casa Blanca, en el cual anunció que pidió a Mubarak que la transición ordenada comience "ahora".
Además elogió al ejército egipcio "por el profesionalismo que ha demostrado al proteger al pueblo".
Durante el día, los opositores lograron su objetivo de sacar un millón de personas a las calles de Egipto contra el presidente, según un balance hecho a partir de fuentes de la seguridad egipcias y periodistas de la AFP presentes en las marchas.
La llamada "marcha del millón" reunió a medio millón de personas en El Cairo, 400.000 personas en Alejandría (norte), la segunda ciudad del país, y al menos 110.000 en el resto del país.
Los manifestantes de El Cairo confluyeron hacia la Plaza Tahrir (Plaza de la Liberación), epicentro de la rebelión, sin que se registraran enfrentamientos hasta las 17 horas de Uruguay. Al caer la noche, decenas de miles de personas permanecían en la plaza, cantando canciones de la legendaria cantante egipcia Umm Kalzum, sentados en la plaza y agarrados de las manos.
Algunos grupos de manifestantes hicieron hogueras para enfrentar la fría noche de El Cairo. "Mubarak se va, nosotros nos quedamos", gritaban los manifestantes determinados a quedar en la plaza hasta la renuncia del presidente.