Un grito a favor de Palestina

Frédéric Kanouté festejó un gol mostrando una camiseta en apoyo a Palestina. No fue el único. Hay muchos ejemplos de deportistas involucrados con sus ideas.

Actualizado: 09 de enero de 2009 —  Por: Diego Muñoz

Un grito a favor de Palestina

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Sobre un fondo negro, letras blancas en cuatro idiomas dejaban claro de que lado está Kanouté en el conflicto de Gaza. Envió un claro mensaje a favor del mundo árabe y de Palestina que vive desde finales de diciembre el bombardeo de Israel.

Al día siguiente, la embajada palestina en España agradeció el gesto y dijo que "es un paso muy importante hacia adelante”. Agregó que “los deportistas son seres humanos y no pueden reprimir sus sentimientos. Seguro que los niños palestinos, que aman el fútbol español, se alegran por este gesto".

Kanouté se convirtió al Islam de joven porque allí encontraba la respuesta a todas sus preguntas. Nació en Francia pero tiene pasaporte malí y cuando tuvo que optar a que selección defender no lo dudó: Mali. Su decisión fue por sensibilidad con África. En Bamako, capital del país, desarrollo un proyecto solidario para que los niños con más necesidades puedan estudiar y jugar al fútbol.

Además de la acción del futbolista, el martes el partido entre el Turk Telecom y el equipo israelí Bnei Hasharon, por la Euroliga de básquetbol, tuvo que ser suspendido por incidentes. En el País de Madrid se informa que los turcos gritaron "¡Dios es grande!" e "¡Israel asesino!". Los jugadores visitantes tuvieron que abandonar el pabellón entre insultos y escoltados por las fuerzas de seguridad.

No son los únicos ejemplo de deportistas que toman partido de acuerdo a sus ideas, aunque algunas de ellas sean vomitivas.

Un informe de El País de Madrid recuerda las palabras de Paolo Di Canio, futbolista del Lazio, para justificar su saludo fascista hacia la tribuna ocupada por los ultraderechistas de su equipo: “saludé con el brazo en alto porque es un gesto de camarada a camaradas", dijo. A Di Canio lo defendió Silvio Berlusconi: "es un poco exhibicionista, pero es un buen chico", expresó el primer ministro italiano. "Fue un gesto de emoción", justificó el presidente de Lazio, Claudio Lotito.

Al margen del saludo fascista, el jugador exhibe con orgullo un tatuaje en el que hace referencia a Mussolini: "soy fascista, no un racista", declaró. Antes de ser futbolista Di Canio era parte de la facción más dura de los ultras del Lazio, adheridos a la extrema derecha.

Por el saludo el jugador fue sancionado con un partido de suspensión y 10.000 euros de multa. El partido ultraderechista Alianza Nacional, realizó una colecta entre sus afiliados para pagar la sanción económica.

Gianluigi Buffon fue menos expresivo, pero también dejó claro sus preferencias políticas. Cuando jugó en el Parma el arquero mostró una camiseta en la que se podía leer el eslogan Boia chi molla (Verdugo al que afloja), el grito de batalla preferido por Mussolini y los camisas negras. El País de Madrid recuerda que ante las críticas, Buffon dijo que la frase era común entre los habitantes de su región de origen. Poco después, Buffon eligió el número 88 para usar en su camiseta, un número que los neonazis alemanes emplean para expresar Heil Hitler! (la h es la octava letra del alfabeto).

Cristiano Lucarelli es otro italiano con ideas claras, aunque en este caso su ideología está en las antípodas de Di Canio y Buffon. Lucarelli es uno de los estandartes del comunismo en el fútbol italiano. Nacido en Livorno, cuna del Partido Comunista italiano, mostró la cara del Che Guevara en 1997 tras marcar un gol con la selección sub21'. Jamás volvió a ser convocado. En 2003, Lucarelli debió elegir entre varias ofertas de equipos de primera división del Calcio y una del equipo que es hincha. Eligió jugar para el Livorno en la Serie B con un salario muy inferior al que le ofrecían en otros sitios. En su ciudad natal, colaboró en la fundación de un periódico con el objetivo de generar empleo y difundir ideas. "Mi ciudad está en crisis y mi deseo siempre ha sido crear puestos de trabajo. Sólo con el diario ya suman dieciocho", expuso.

El informe de El País de Madrid también recuerda la histórica forma de mostrar su lucha contra el racismo de los atletas Tommie Smith y John Carlos, dos negros que convulsionaron al mundo en los Juegos Olímpicos de México de 1868. Ambos subieron al podio con sus puños enfundados en dos guantes negros en una imagen que pasó a la historia. Antes de la reivindicación Smith le dijo a Carlos: "John, ha llegado el momento. Aquí están todos estos años de sufrimiento, de miedo. Yo voy a hacerlo. Tú decides lo que quieras", dijo. "Tommie, si alguien dispara, ya conoces el sonido. Muévete rápido", respondió Carlos.

Otros ejemplos de deportistas involucrados con la realidad política lo dio el nadador serbio Milorad Cavic, quien fue expulsado del campeonato europeo de natación por lucir una camiseta con el lema "Kosovo es Serbia". En España los jugadores de fútbol de Euskal Herría se negaron a jugar el histórico partido de fin de año porque la Federación Vasca de Fútbol cambió la denominación de la selección de Euskal Herría a Euskadi.