El responsable del curso, Luis Tartaro, conversó con 180 contó el origen de la idea. La primera propuesta para las mujeres fue realizada en marzo y se hicieron afiches específicos, donde se anunciaban los cursos de tiros para damas, más allá de que no hubiese diferencia con los de hombres.
Tartaro, que además es campeón nacional de tiro, dijo que la mujer “no se siente identificada con las armas y por eso pensaban que no había cursos de tiro para ellas”. “Al escribir la palabra damas, el asunto cambió y llamaron para averiguar. Como tuvimos un buen resultado, se nos ocurrió por el mes del día de la madre la madre hacer una oferta de 3 mil pesos el curso de tres días, con tres clases y 118 tiros”, expresó.
Quienes se inscriben en un curso tienen una primera clase teórica sobre marco legal y normas de seguridad. Y además tiran 18 tiros. Después, hay dos clases más con pistola 9mm y ahí hacen los demás tiros. Para tirar se precisa la cédula y llenar un formulario sobre seguridad. La escuela proporciona el arma y los demás elementos. Los que quieren ir a probar cómo es tirar, sin hacer el curso, pueden hacerlo y el instructor está al lado para que no sea peligroso, pero no le enseña nada.
Sin embargo, a pesar de que el curso sea igual para hombres y mujeres, Tartaro dijo que hay diferencias a la hora del aprendizaje. “Las mujeres no saben manejar las armas, no las tocan y tienen miedo. Ellas no tienen ese prejuicio de los hombres de tener que saber manejar el arma. Quieren que alguien que sepa bien cómo es les explique y quieren hacer las cosas responsablemente. Entonces, enseñarle a una mujer es más fácil porque no trae vicios anteriores”, contó.
Tartaro señaló que con el curso, la mujer podrá “discernir entre alguien que sabe manejar el arma y alguien que no sabe” y si hay un arma en algún lugar, ella puede hacer una maniobra para que no sea un peligro para los demás.
En la promoción del día de la madre, se dice que se les enseña a sentirse más seguras, pero Tartaro aclaró que eso tiene que ver únicamente con un manejo seguro del arma.
“Nos da una sensación agradable y usamos este deporte para descargar tensiones. El tema de seguridad no pasaba por la defensa de un hogar o algo por el estilo. Sí nos interesa y hemos invertido mucho tiempo en la parte deportiva”, dijo.
En este momento, las escuela tiene seis alumnas y dos de ellas ya compitieron contra hombres.
El instructor explicó que, en general, todos aquellos que se interesan en ir a practicar tiro, lo hacen porque se van a comprar un arma para su casa –esos son una minoría– y otros para vivir la experiencia. “La mayoría quiere probar cómo es usar un arma en un lugar seguro y ameno”, afirmó.