Vestido de saco y camisa, con lentes y tremendamente afectado por el momento, Carrasco leyó los motivos por los que se alejó de Nacional, en una escena que hizo acordar a la salida de Diego Maradona del seleccionado argentino. Fueron cinco minutos en los que el entrenador se sentó ante los medios y habló. Primero agradeció a la hinchada, luego a Ricardo Alarcón y en el tercer punto se metió de lleno en las explicaciones de su alejamiento.
“He decidido dar un paso al costado de la dirección técnica de Nacional con una mezcla inmensa de dolor, por todo lo que implica el alejamiento de un club al que uno ama y le debe mucho, pero por otro con la satisfacción de haber logrado cosas importantes que al principio parecían lejanas pero con el paso del tiempo y en base a esfuerzo y trabajo se fueron conquistando”, comenzó.
Luego explicó: “el motivo fundamental de esta decisión es cuidar la salud de Nacional, de alguna manera cuidar a su gente, a su plantel y a su historia. Con mucho dolor tengo que decir que la razón por la que me voy es no entorpecer la política interna del club. Sé que hay dirigentes que no quiere a este cuerpo técnico, especialmente a mi”.
Carrasco, que no admitió preguntas durante su comparecencia, agregó que su intención “siempre fue unir y no dividir” y que creyó que con los logros deportivos tendría otro respaldo. “No fue así y decidimos dejar liberados al presidente de todo tipo de discusiones con sus compañeros de directiva”, indicó.
“Siento un profundísimo dolor como profesional y como hincha porque esto es la mutilación de un ciclo que podría ser muy exitoso”, agregó.
El técnico le agradeció a la gente, a Alarcón, al gerente deportivo Daniel Enriquez, a los jugadores y a “todos aquellos que confiaron” en su trabajo. “De Nacional nunca me voy, porque Nacional forma parte de mi vida, es mi casa y espero que esto sea un hasta pronto”, culminó.
Los motivos
Con la decisión anunciada, 180 se comunicó con una fuente de la directiva quien confirmó que las principales críticas hacia la labor del técnico estaban dentro del vestuario. “Alarcón tiene peso para defender a Carrasco ante los otros directivos y también ante la prensa pero no puede dominar el vestuario y allí los problemas existieron desde la pretemporada”, señaló.
Indicó que todos tienen problemas con sus funcionarios y ejemplificó que hasta el presidente los tiene con sus ministros. “Pero hay problemas inevitables y otros que se buscan”, señaló.
Los inconvenientes fueron reales y sucedieron a lo largo de todo el semestre. Algunos salieron a la luz, como los de Horacio Peralta y Alejandro Lembo, y otros quedaron en la interna. “No podemos tener un técnico que es una bomba de tiempo por más que sea campeón”, dijo la fuente y agregó: “se buscará un técnico con el que podamos salir campeones sin tanto puterío. Con Carrasco estuvimos a los saltos”.
Ante esta situación con los jugadores, la resistencia de la mayoría de la directiva y la indiferencia de la hinchada, que no se pronunció nunca en su favor, Carrasco se fue de Nacional.
Según supo 180, si bien el contrato firmado era hasta diciembre, había un acuerdo de palabra entre el técnico y el presidente para evaluar en junio cómo seguiría el futuro. Debido a esto y a que la decisión fue de Carrasco no habrá resarcimiento económico hacia el entrenador.