Por Thalif Deen
Según los pronósticos, algunas de las naciones más pobres del mundo duplicarán su población en la próxima década, y en 2025 se llegaría a los 8.000 millones de habitantes en todo el mundo.
En el Día Mundial de la Población, el 11 de este mes, se lanzará la campaña "7.000 millones de acciones". "Se intentará concientizar a la población sobre lo que significa vivir en mundo con 7.000 millones de personas y se instará a tomar acciones en temas que nos afectan a todos", dijo el director ejecutivo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa), Babatunde Osotimehin.
Se prevé que el incremento poblacional tenga un efecto devastador en unas 215 millones de mujeres que desean pero no tienen acceso a salud reproductiva de calidad ni a servicios de planificación familiar.
La directora ejecutiva de Mujeres y Población en la Fundación de las Naciones Unidas, Tamara Kreinin, subrayó que la calidad y la disponibilidad de los servicios de planificación familiar eran clave para interrumpir el ciclo inter-generacional de pobreza y crear comunidades más fuertes y estables. Invertir en programas voluntarios de planificación familiar le da a las mujeres herramientas para tomar decisiones clave sobre el número de hijos que desean tener y el espacio entre cada embarazo.
Kreinin aseguró que, atendiendo la necesidad de planificación familiar, habría una caída de 32 por ciento en las muertes maternas y se reduciría la mortalidad infantil 10 por ciento.
En tanto, Osotimehin dijo a IPS que "juntos podemos atender la necesidades de unas 215 millones de mujeres en países en desarrollo que quieren planificar y espaciar sus embarazos pero no tienen acceso a métodos modernos de anticoncepción", indicó.
"Juntos podemos prevenir la muerte de 1.000 mujeres cada día por complicaciones de embarazo y parto", añadió. Dijo además que era una oportunidad de invertir en los 1.800 millones de adolescentes y jóvenes de entre 10 y 24 años que hay en el mundo. Constituyen más de un cuarto de la población mundial, y casi 90 por ciento viven en países en desarrollo.
Los cinco países más populosos del mundo son China (1.300 millones), India (1.200 millones), Estados Unidos (310,2 millones), Indonesia (242,9 millones) y Brasil (201,1 millones). Un nuevo estudio, titulado "La multiplicación demográfica de África", presentado el mes pasado por el Centro de Investigación Globalista, revela que la población de ese continente se ha más que triplicado durante la segunda mitad del siglo XX, pasando de 230 millones a 811 millones.
Como consecuencia, África se ha vuelto más populosa que Europa. Nigeria, el país más habitado del continente africano, con 158 millones de personas, crecerá a 730 millones para fines de siglo, superando a la población total europea proyectada, de 675 millones.
Nigeria es actualmente la única nación africana con una población que excede los 100 millones. Pero se espera que otros 10 países se sumen al club antes de que termine el siglo: la República Democrática del Congo, Egipto, Etiopía, Kenia, Malawi, Níger, Sudán, Tanzania, Uganda y Zambia.
No obstante, José Miguel Guzmán, director de la División de Población y Desarrollo del (UNFPA), dijo a IPS que la tasa global de crecimiento poblacional no era tan alta como lo ha sido en el pasado.
La caída de la fertilidad en la mayoría de los países ha contribuido a una disminución en las tasas de crecimiento poblacional. "Pero si consideramos los países menos avanzados (PMA) o la mayoría de los subsaharianos, la situación es bien diferente", indicó Guzmán.
En la mayoría de esas naciones, afirmó, la fertilidad todavía es alta, y la tasa de crecimiento también. En algunos casos llega a tres por ciento anual, lo que significa que la población en esas áreas se duplicará en 20 o 25 años.
Kreinin dijo a IPS que, en muchos países, cada dólar invertido en servicios de planificación familiar voluntaria ahorra al menos cuatro dólares gastado en tratamiento de complicaciones de embarazos no deseados. A pesar de los bajos costos y los muchos beneficios de la planificación familiar, los líderes mundiales no la consideran aun una prioridad a la hora de decidir sus gastos.
Los países emergentes invierten en salud reproductiva alrededor de la mitad de lo que prometieron en la histórica Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, de 1994. En tanto, las naciones industrializadas, incluyendo Estados Unidos, proveyeron menos de un cuarto de lo prometido, indicó.