Un muerto en protestas de trabajadores y estudiantes chilenos

Un joven de 14 años murió al ser alcanzado por disparos hechos por los carabineros chilenos para dispersar una de las manifestaciones en Santiago, donde decenas de miles de personas marcharon este jueves en el segundo día de un paro nacional de trabajadores. También hubo saqueos y centenares de detenidos.

Actualizado: 26 de agosto de 2011 —  Por: Redacción 180

Un muerto en protestas de trabajadores y estudiantes chilenos

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Según informa La Tercera, el joven murió en la madrugada de este viernes en la comuna de Macul de la capital trasandina.

"La víctima fue identificada como Manuel Gutiérrez Reinoso, de 14 años, quien según versión de los propios vecinos, se encontraba en medio de protestas (...) cuando cerca de la medianoche un móvil de Carabineros se dirigía en el lugar efectuando cerca de tres disparos, uno de ellos impactó al pecho del menor", agrega la edición en línea del diario.

A lo largo del país se realizaron "un total de 51 marchas" que congregaron a "175.000 personas, 50.000 de las cuales fueron en Santiago", dijo el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, al hacer un balance final de la jornada.

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT), el mayor sindicato del país con el 10% de la fuerza laboral y convocante de laa manifestaciones, cifró la adhesión en 600.000 personas y aseguró que la jornada se desarrolló "con total éxito".

"El paro no ha tenido éxito, el paro no logró sus objetivos" de paralizar por completo al país, discrepó el vocero de Gobierno, Andrés Chadwick.

Más temprano, la ministra del Trabajo, Evelyn Matthei, situó en un 9% la adhesión de los funcionarios públicos al paro, mientras que la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (Anef) sostuvo que fue de "más de un 80%".

La paralización general, a la que se adhirieron algunos trabajadores privados, se enmarca en el ambiente de efervescencia social que desde hace semanas vive Chile y que ha puesto en jaque al gobierno del presidente Sebastián Piñera 17 meses después de haber asumido.

Este jueves los manifestantes, en su mayoría estudiantes y profesores, se reunieron en cuatro puntos de Santiago para converger en la céntrica Alameda, a unas dos cuadras del palacio gubernamental, fuertemente custodiado por la policía.

Los agentes cercaron con vallas metálicas el perímetro que rodea la casa de Gobierno para evitar el avance de los manifestantes, que coparon varias cuadras de la Alameda.

La marcha tuvo el carácter festivo y pacífico de las convocatorias pasadas de estudiantes y se desarrolló en su mayor parte de manera "ordenada", según el gobierno.

No obstante, una vez que finalizó, grupos de encapuchados agredieron a la policía con piedras y palos y saquearon algunos comercios, además de atacar una iglesia, antes de ser dispersados con chorros de agua y gases lacrimógenos.

Los desórdenes agregaron la muertes del joven de 14 años, otros 210 detenidos y 27 lesionados al saldo de 456 arrestados, 78 heridos -en su mayoría policías-, que había antes de la manifestación de este jueves, precedida durante la madrugada por disturbios en barrios periféricos, donde varios policías resultaron heridos de bala y se registraron también saqueos.

La protesta "es la respuesta del pueblo de Chile a los que les niegan sus derechos, a los que no quieren conversar. Ahora es el momento de ponernos a conversar de verdad o, si no, esto va a seguir", aseguró el líder de la CUT, Arturo Martínez.

El gobierno acusó a la CUT de sumarse a la convocatoria de los estudiantes.

"Lo que queda claro es que el tema es la educación. En la marcha hemos visto a los mismos jóvenes de las marchas estudiantiles. La CUT se ha sumado al movimiento estudiantil", aseguró el portavoz Chadwick.

"Se está pensando en nuevas convocatorias. Hemos dicho que tener una educación es un problema social, es un problema de nuestras familias. Los trabajadores están con nuestros padres también", señaló la dirigente estudiantil Camila Vallejo.

La manifestación fue convocada con pedidos que van desde una reforma a la Constitución y un cambio en el Código del Trabajo, hasta la rebaja de los impuestos a los combustibles. También hizo propia la reivindicación de los estudiantes.

La protesta golpea al presidente Piñera en un momento en que su popularidad se encuentra en un mínimo de un 26%, arrastrada por el extenso conflicto estudiantil al que ha dado respuesta con tres propuestas calificadas de "insuficientes" por los estudiantes.

El gobierno tiene que "ceder sus posturas ideológicas y dar paso a una posición que es mayoritaria en el país", señaló otro de los líderes estudiantiles, Giorgio Jackson.

Los disturbios de este jueves se sumaron a las escaramuzas que se registraron durante todo el miércoles, en especial en las afueras de las sedes universitarias, y a las barricadas incendiarias que se instalaron por la mañana en varias intersecciones de Santiago, alterando el tráfico en la hora punta de la mañana.

En ambas jornadas oficinas públicas y parte del comercio del centro de Santiago permanecieron cerrados. En el oriente de la ciudad, en tanto, la situación era más normal.

(AFP)