En esos relatos críticos e intensos, hay personajes que encarnan la tensión que existe entre los elementos morales (los valores de una Nación) y los elementos estratégicos de la política de Estados Unidos (las necesidades de una potencia en crisis). Muchos de las ficciones reseñadas tienen criaturas que parecen aferrarse al concepto de raison d’etat de Richelieu (el interés del Estado justifica los medios empleados para buscarlos), mientras que hay otras que son idealistas y que se sacrifican porque creen que el terrorismo atenta contra la paz, la estabilidad, el progreso y la libertad.
Va un mini tour por algunos de los títulos hollywoodenses post 11/9.
1) Juego de Poder
Dirección: Mike Nichols
Con: Tom Hanks, Julia Roberts, Philip Seymour Hoffman
Aaron Sorkin (creador y guionista de la serie The West Wing) demuestra lo sencillo que le resulta diseñar personajes que disparan diálogos corrosivos mientras teje, en segundo plano, conspiraciones y escenarios inminentes de sumo impacto dramático. Si a ese talento se le suma el de Michael Nichols (Colores Primarios), la cosa se pone aún más interesante.
A partir de un pequeño número de personajes, se narra cómo fue que los EE.UU. comenzaron a financiar militarmente a Afganistán contra la Unión Soviética en la Guerra Fría. Juego de Poder es una comedia dura que imanta y propone un implícito “no podemos dominar el mundo ni retirarnos de él”.
2) Syriana
Dirección: Stephen Gaghan
Con: George Clooney, Christopher Plummer, Jeffrey Wright, Chris Cooper, Matt Damon, Amanda Peet
Stephen Gaghan, ganador del Oscar por el guión de Traffic, aplica el modelo hipervincular y de “muñecas rusas” a un film que vincula el incalculable poder de un empresario estadounidense con los últimos días de un veterano de la CIA, la ortodoxia religiosa, el ambicioso plan político de un príncipe árabe, la desgracia de un analista financiero y las jugadas de un abogado que debe estimular la fusión de dos grandes compañías petroleras. Por decir poco: Syriana es provocativa y demoledora.
3) La Conspiración
Dirección: Paul Haggis
Con: Tommy Lee Jones, Charlize Theron, Josh Brolin, Susan Sarandon
El segundo largo de Paul Haggis (Vidas Cruzadas) no es una de las tantas películas de “veteranos inteligentes acompañados de féminas sensuales y capaces que deben resolver un crimen”. Es el intento de un padre por asimilar la desaparición de su hijo (un soldado que regresó de Irak y que, tras una salida nocturna, jamás volvió a su base) y por componer la relación y los valores que compartían.
Haggis atomiza el presente en pro de la complejidad: subraya el abismo que existe entre el discurso patriota-democrático y las bajezas de la guerra, así como la distancia grotesca que existe entre la verba política y los hechos. Lo trágico, es que a medida que ataca críticamente el hoy, La Conspiración idealiza, cual abuelo, el pasado con un implícito “esto antes no ocurría”.
4) El sospechoso
Dirección: Gavin Hood
Con: Meryl Streep, Omar Metwally, Reese Witherspoon, Jake Gyllenhaal
En África, una joven musulmana es seducida por un fanático religioso. A miles de kilómetros, un ciudadano egipcio es capturado y deportado a una cárcel “offshore”, donde comienza a ser torturado bajo la supervisión de un agente de la CIA -sin pruebas sólidas en su contra-.
En paralelo, en Washington DC, la esposa del desaparecido le pide a un ex con conexiones que la ayude a encontrar a su marido.
El director de Tsotsi y el guionista Kelley Sane engendran un relato que, al mejor estilo Amores Perros, vive de la solidez actoral y de la fractura temporal-argumental.
5) El Reino
Dirección: Peter Berg
Con: Jamie Foxx, Chris Cooper, Jennifer Garner, Jason Bateman, Ashraf Barhom, Ali Suliman
Peter Berg contextualiza el vínculo político-petrolero de los Estados Unidos con Arabia Saudita para hacer doble click en la compleja investigación que llevan a cabo cuatro agentes del FBI en ese país, tras un atentado terrorista a un complejo residencial norteamericano.
Este film (escrito por Matthew Michael Carnahan, guionista de Leones por corderos) es activado por una selección de actores, que son potenciados por la banda sonora de Danny Elfman (socio incondicional de Tim Burton) y un violento estilo visual-digital.
A pesar de que El Reino no escapa a la lógica de “balance” hollywoodense (si hay personaje malo de determinada etnia o religión hay uno bueno de la misma etnia o religión) es un thriller más que eficaz que tiene el padrinazgo del director de El Informante y Fuego contra fuego: Michael Mann.
6) Redacted
Dirección: Brian De Palma
Con: Patrick Carroll, Rob Devaney, Izzy Diaz
“Si alguna cadena de cine programa esta película, voy a pedirle a cada veterano de guerra que se manifiesta delante de las salas”. Con esta advertencia, Bill O’Reilly (Fox TV News) promociona -a pesar de él- Redacted.
Brian De Palma se nutre del caso real de la matanza de la familia Al Yanabi (la violación de una adolescente iraquí de 14 años y el posterior asesinato de su familia por soldados estadounidenses) y devuelve una obra de bajo presupuesto y de estética “documental” que cuenta con ideas infecciosas como “la primera baja en una guerra es la verdad”. El largometraje tiene como cierre fotos de Irak durísimas.
7) Red de Mentiras
Dirección: Ridley Scott
Con: Leonardo DiCaprio, Russell Crowe, Mark Strong, Golshifteh Farahani
La línea divisoria entre conflictos internos e internacionales y entre Estado de guerra y Estado de paz ha perdido su foco. La Guerra Fría dejó armas en el mercado y hay particulares dispuestos a invertir en ellas. En ese contexto, Estados Unidos no puede dominar el mundo ni retirarse de él. Como diría la abuela o la vecina postera: toda elección tiene su precio, sus consecuencias.
Red de Mentiras está basada en la novela Body of Lies del periodista del Washington Post, David Ignatius.
A 24 cuadros por segundo, un agente de la CIA -llamado Roger Ferris- tiene la posibilidad de acceder a uno de los terroristas más buscados, que parece estar operando desde fuera de Jordania. Ferris planea infiltrarse en la red de Al-Saleem, pero necesita el apoyo de su superior y la confianza de Hani Pasha, el jefe de la inteligencia jordana. El detalle a no obviar, es que el protagonista teme que sus aliados pongan la operación y su vida en peligro.
Ridley Scott aprovecha las certezas que ofrece el cine de género para estimular intelectualmente al espectador, sin dejar de contar una historia de espionaje que honra el sello de la familia Scott: las buenas escenas de acción.
8) Leones por corderos
Dirección: Robert Redford
Con: Merryl Steep, Tom Cruise, Robert Redford
Leones por corderos contiene tres historias: la de un senador republicano y una reportera a la que le adelanta el nuevo operativo para combatir a esa opaca abstracción denominada terrorismo, las desventuras de dos soldados en Afganistán y los duelos intelectuales entre un profesor de ciencias políticas y su alumno mimado.
Como es de esperar, estas historias se entretejen para terminar apelando al espectador. Su problema: la emotiva manipulación musical y la torpe elección de Tom Cruise -no logra ser la caricatura que se requiere-. De todos modos, vale la pena ojearla y discutirla.
9) Vivir al Límite
Dirección: Kathryn Bigelow
Con: Jeremy Renner, Anthony Mackie, Brian Geraghty
En La Diplomacia, Henry Kissinger afirma que: “a los norteamericanos nunca les ha gustado reconocer abiertamente sus intereses egoístas. Ya fuera luchando en guerras mundiales, ya en conflictos locales, sus gobernantes siempre afirmaron que estaban combatiendo en nombre de principios y no intereses”. Como indica el sentido común, el sargento James no es un gobernante, y como expone Vivir al límite, tampoco es un mero milico. Él es el encargado de liderar a un pequeño equipo que está en Irak para desarmar bombas. No es un patriota; es un imbécil adicto a la adrenalina que pone en riesgo a sus subalternos, Sanborn y Eldridge, mientras juega al cowboy a miles de kilómetros de su casa.
Como Avatar (James Cameron), Vivir al Límite, (Kathryn Bigelow, la ex esposa de Cameron) tiene nueve nominaciones a los premios de la Academia.
Lo cierto es que la película de Kathryn Bigelow es un relato mediocre, mas no por ello poco interesante. Desde una perspectiva clásica, la narración de la obra es laxa y primitiva: se estimulan los picos de adrenalina del espectador. A diferencia de muchas de las películas bélicas estrenadas tras el 11/9, Vivir al Límite es poco crítica y, para sorpresa del republicano medio, tampoco es lo suficientemente propagandística (el final es bravísimo; lo “salva” parcialmente el plano abierto). Pero, a no ser injustos, tres virtudes componen la ficción: el film carece de zapping geográfico, su narración es lineal y se evade el modelo “coral” (expresión que detesto) de sus predecesoras.
10) Poder que mata
Dirección: Doug Liman
Con: Naomi Watts, Sean Penn
No es una “peli de espías”, pero está poblada por ellos. Poder que mata es una obra política, adulta, basada en un caso real: el de la agente encubierta Valerie Plame y su esposo, el político Joe Wilson.
La CIA le pide al ex embajador Wilson que viaje a Nigeria para confirmar o descartar si el gobierno de Saddam Hussein ha comprado uranio enriquecido. El personaje interpretado por Sean Penn presenta un informe en el que deslegitima la hipótesis de adquisición de materia prima para el desarrollo de “armas de destrucción masiva”. Como sabe el lector, se decide invadir Irak obviando lo investigado.
A consecuencia de eso, Joe Wilson escribe una columna en la que argumenta en contra de la decisión del gobierno de George W. Bush. Eso provoca una campaña de deslegitimación de Wilson a través de la deslegitimación de su esposa. Vendetta, damas y caballeros. Un par de jugadores de la Casa Blanca deciden exponer públicamente la identidad de la agente de la CIA, Valerie Plame. Tal acto pone en riesgo la seguridad de su familia y la de sus contactos a lo largo y ancho del globo y, en lo micro, compromete el trabajo de ella, el de su esposo y la relación entre ellos.
Poder que mata es contundente.
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