En enero comenzó a regir la ley 18.426 que establece que todos los centros de salud deben tener una policlínica de salud sexual y reproductiva. El Ministerio de Salud Pública (MSP) inició a mitad de año un relevamiento de cuántas instituciones están cumpliendo con el decreto.
Cada prestador de salud debe tener un equipo de referencia para coordinar la policlínica de salud sexual y reproductiva, el equipo debe estar integrado por un ginecólogo, un psicólogo y una partera. La doctora Leticia Rieppi, Coordinadora del Área de Salud Sexual y Reproductiva, dijo a 180 que si bien varias mutualistas ya tienen los nombres de los referentes, eso solo “no es un servicio de salud sexual y reproductiva”.
Por razones de presupuesto, Rieppi entiende que no es viable que los tres profesionales estén disponibles todos los días, en toda la jornada. Pero es obligatorio es que acuerden días de funcionamiento y que haya una persona que comunique a los usuarios horarios y fechas de consulta con el equipo multidisciplinario.
Las cuponeras
También desde enero es obligatorio que todos los servicios de salud del país dispensen preservativos y pastillas anticonceptivas a través de una cuponera. El usuario consulta a su médico una vez al año y este le debe entregar una cuponera con la que podrá pasar por la farmacia de su hospital o sanatorio y retirar preservativos o anticonceptivos por un año.
“A nosotros nos llamó muchísimo la atención que hay pocas mutualistas que nos están pidiendo preservativos. Nosotros lo que hicimos fue llamar a las que no han solicitado y les hemos preguntado ¿Ustedes, no necesitan más? Y nos han dicho que todavía tienen. Llama mucho la atención.”
En el caso de los profilácticos, se entregan de a 15 unidades y el ticket cuesta 24 pesos. Los usuarios pueden optar y llevar para la cantidad de meses que deseen, máximo un año. En este último caso se llevarán 180 preservativos de una vez. El mismo procedimiento se aplica con los anticonceptivos y su costo mensual es de 39 pesos.
El Área de Salud Sexual y Reproductiva desde comienzo de 2011 está en proceso de acercamiento y entrenamiento a los equipos de referencia de cada institución. “A mí no me sirve que me digan que dispensan anticonceptivos porque todos tienen que hacerlo. A mí lo que me interesa es que realmente se use la cuponera y que además se aproveche el beneficio de no ir todos los meses a buscarlos. Yo estoy segura que no todos usan la cuponera”, señaló Rieppi. La doctora afirmó que estos medicamentos tienen que estar disponibles siempre en las farmacias.
“Queremos ver esas rutas de atención que para nosotros son mucho más importantes que tener números. Y de esta forma comprobar que la población reciba un servicio de salud sexual y reproductiva de calidad, resolutivo, integral, multidisciplinario, universal y de fácil acceso”, afirmó la jerarca.
El objetivo final de este proceso es que el usuario conozca, esté informado y que pueda utilizar correctamente su cobertura médica. “No es que uno vaya con un problema de sexualidad y le den un pase para ver a un fulano; es eso y algo más, saber si llegó, si solucionó su problema, o sea, es un seguimiento de los usuarios”, resumió.
Rieppi agregó como otro problema que se encontró en el relevamiento que aún persisten las dificultades con el método anticonceptivo del DIU, (Dispositivo Intra Uterino). Según la ley, todos los métodos anticonceptivos deben ser proporcionados a un precio accesible para la población, pero en este caso no hay un decreto que lo regule puntualmente. Actualmente los ginecólogos quieren seguir cobrando su colocación como un acto médico. Desde Salud Pública están negociando con los profesionales y las instituciones.
Desde el ministerio se les entrega a las mutualistas el DIU a muy bajo costo y la coordinadora adelantó que a fines de 2011, de no llegar a un acuerdo, las autoridades le darán un punto final a este tema. “Estamos haciendo todo lo más participativo posible para evitar enfrentamientos, pero si la negociación no sale, lo vamos a sacar igual”, aseguró la doctora.