Maximiliano Guerra

Tres razones para detenerse en Mali

Las últimas noticias de la rebelión tuareg en el norte y el golpe de estado en Bamako pueden alertarnos sobre la crítica realidad política y social de Mali, pero también pueden ser simples datos lejanos de un país que desconocemos, una situación de emergencia que pronto será borrada de nuestra mente por el siguiente tibetano inflamable o la siguiente matanza en Siria.

Actualizado: 04 de abril de 2012 —  Por: Maximiliano Guerra

Una de las formas de darle contenido a esa abstracción geográfica llamada Mali es a través de la música:

BLUSEROS EN LA LÍNEA DE FUEGO

Más allá del peso y el color de todo lo que la rodea, Tinariwen es, antes que nada, una gran banda de rock. En sus más de 30 años de existencia ha construido un sonido preciso y único: extraños bluses del desierto, cargados de guitarras virtuosas y sutiles y de la melancolía, rabia y ternura del indescifrable e hipnótico tamashek, la lengua de los tuaregs.

Formado en 1979 en torno a un campo de refugiados en el sur de Argelia, Tinariwen comenzó a unir la música tradicional tuareg con letras que hablaban de la dolorosa situación actual de su pueblo:"¿Dónde estamos ahora? ¿Qué nos está pasando? ¿Cómo nos sentimos? Esto fue una gran revolución en la cultura tuareg ya que la gente empezó a escuchar canciones que no hablaban de un antiguo pasado guerrero, sino de una realidad actual", dice el periodista Andy Morgan en un documental sobre su anterior disco, Amam Imam (2009).

De esas primeras canciones rebeldes pasaron a la acción: su lider, Ibrahim Ag Alhabib protagonizó, Kaláshnikov en mano, la fallida revuelta tuareg de 1990. "Mi carrera de soldado fue sólo un episodio de mi vida, pero ahora sé que la música es un arma mucho más efectiva. Cuando los hombres del desierto nos sublevamos, sólo se enteraron en Mali y Níger, además de algún intelectual y un puñado de periodistas franceses. Ahora el éxito de la música tuareg nos permite enseñar al mundo que existe una ciudad llamada Kidal, al sur del Sáhara, donde habita una de las civilizaciones más antiguas de la tierra" decía Al Alhabib en 2007 a El País de Madrid.

Hoy Kidal se encuentra en manos de los rebeldes tuaregs, un combo que incluye a tuaregs laicos y democráticos, islamistas que quieren crear un estado regido por la sharia (ley islámica) y también a yihadistas armados por Al Qaeda, contrabandistas y narcotraficantes. Las canciones de Tinariwen difícilmente expliquen cuál será el devenir de este cuadro complejo, pero sirven como hermosas instantáneas de siete bluseros de túnica y turbante que encarnan a un pueblo en vías de extinción.

ECLIPSE SONORO

Dos jóvenes ciegos se conocen en el Instituto de Ciegos de Bamako, se enamoran, se casan a pesar de la negativa de sus familias, forman un dúo musical y se convierten en el mayor fenómeno musical de África de las últimas décadas.

La increíble historia de Amadou Bagayoko y Mariam Doubia tiene todos los ingredientes para caer en el sentimentalismo y la indulgencia. Sin embargo su música es tan buena que no da lugar a otra cosa que el goce que ella misma provoca.

Basados en la poderosa voz de Mariam y el tremendo swing y virtuosismo de la guitarra de Amadou, la pareja, que ya a fines de los 80 empezaba a sonar fuerte en Bamako acompañada de distintas formaciones, grabó sus primeros cassettes en la vecina Costa de Marfil, empezó a meterse con sus canciones en Francia a través del disco Sou Ni Tile (1999) y alcanzó fama mundial con el arrollador Dimanche à Bamako (2005), producido por Manu Chao.

Esta semana lanzaron su último disco, Folila. Éste viene precedido por las continuas giras y apariciones del dúo y su banda en contextos tan variados como la gala del Premio Nobel de 2009, festivales europeos, la ceremonia de apertura de la Copa del Mundo de Alemania 2006, toques en el Instituto de Ciegos donde alguna vez se conocieron y un particular espectáculo llamado "Eclipse" que, según una nota del periódico inglés The Guardian, se trata "de una serie de conciertos semi-teatrales en total oscuridad" que alternan las canciones de ambos con sonidos pregrabados de la vida en las calles de Bamako. Un experimento sensorial que, en palabras de Amadou, "busca que la audiencia sienta la música tal como lo hacemos Mariam y yo".

700 AÑOS EN 21 CUERDAS

En el comienzo del documental "A curva da cintura", el músico brasilero Arnaldo Antunes, tímido y risueño, trata de presentarse en un torpe franco-portu-inglés ante un periodista maliense. Con más gestos que palabras se identifica como cantante y Edgard Scandurra, su guitarrista, como guitarrista; luego el periodista le pide a Antunes que le diga qué significa para él Toumani Diabaté y con más gestos, alegría y timidez contesta: "Sueños. La magia de la música."

Toumani Diabaté es un músico que viene de una estirpe muy particular. Su instrumento es la kora, una suerte de arpa de 21 cuerdas. Por más de 700 años su familia ha pasado de generación en generación el conocimiento del instrumento, lo cual convierte a Toumani en el 71° Diabaté que aprendió de su padre cómo tocar la kora y que le enseñó lo mismo a su hijo (Sidike, el 72°).

"A curva da cintura" es un proyecto que surgió del cruce de Antunes con Diabaté en el festival Back2Black de Berlin. El encuentro improbable entre estos dos lejanos monstruos musicales, unión inédita entre Brasil y Mali, está registrada en un documental que además de mostrar el proceso de grabación del disco sirve como descubrimiento de todo lo que rodea a Diabaté, de cómo es la cotidianeidad de una familia milenariamente ligada a la música y a la creación, de cómo se hace y toca un instrumento verdaderamente único, de cómo se unen dos formas distintas de concebir la música creando algo nuevo (en algunas canciones una unión no tan acabada, pero en otras como "Neblina de Areia", "Kaira", "Terra" o "Elisa" -de Serge Gainsbourg- de una belleza inconmensurable), de cómo la pobreza y la elegancia se pueden mezclar en una misma persona en las calles de Bamako y de cómo, según Antunes en "Kaira", "A música muda você / você muda mais alguém / alguém muda outro alguém / que muda você também / você muda cada momento / a música muda o tempo / você é um instrumento / a música muda você / pra melhor."



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