Sudán del Sur, un año de independencia

Sudán del Sur celebra este lunes el primer aniversario de su independencia, en presencia de dirigentes extranjeros, pero con la ausencia notable de representantes de alto nivel de Sudán, con el que las relaciones siguen tensas después de los combates de hace unos meses.

Actualizado: 09 de julio de 2012 —  Por: Redacción 180

Sudán del Sur, un año de independencia

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Entre los invitados figuran el secretario general de la ONU Ban Ki-moon, el presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Jean Ping, y el presidente en ejercicio de la Unión Africana, Boni Yayi.

Según el programa oficial, ningún responsable sudanés de primer orden estará en la capital sursudanesa, contrastando con la presencia hace un año del presidente sudanés Omar el Bechir, calurosamente recibido cuando asistió a la celebración que marcó la separación de Sudán.

El comienzo de las ceremonias oficiales -oraciones, parada militar y discursos- estaba previsto para el mediodía, pero la fiesta comenzó a medianoche en las calles, donde los automovilistas hicieron sonar sus bocinas para marcar el primer aniversario de la separación de Jartúm, después de casi medio siglo de guerras civiles que dejaron varios millones de muertos.

A pesar de la alegría manifestada, la euforia de la celebración de la independencia, el 9 de julio de 2011, dejó lugar un año después a la dura realidad.

Este primer año de existencia fue particularmente difícil, marcado por graves tensiones con el ex dominador sudanés, las que en enero llevaron al nuevo Estado a detener su producción de petróleo -privándolo de 98% de sus recursos- y entre marzo y mayo, a combates mortíferos.

El vicepresidente, Riek Machar, admitió que las autoridades no lograron satisfacer las expectativas de la población, atribuyendo este fracaso "a las dificultades imprevistas (...) que fueron encontradas".

Ejemplo de la situación actual, en las puertas del memorial, había voluntarios pidiendo donaciones en favor del ejército.

Actualmente todo queda por construir -administración, infraestructuras, servicios elementales- en un país que debió comenzar prácticamente desde cero, en la medida que Jartum nunca desarrolló la región.

El índice de analfabetismo entre la población adulta alcanza el 73% y el nivel de escolarización en la educación segundaria es de apenas 6%. Desde un punto de vista de las estadísticas, una mujer sursudanesa tiene más posibilidades de morir durante el parto que de terminar sus estudios segundarios.

Por otra parte, las violencias entre las tribus en varias partes del país crearon temores en relación a la unidad del Sur Sudán.

El domingo, en un mensaje de felicitaciones, Estados Unidos destacó los "desafíos importantes" que enfrenta el joven país y recordó que los combates y las dificultades económicas "amenazaban los cimientos mismos sobre los que Sudán del Sur debe construir su futuro".