Kasimpasa ganaba 2 a 0 y el partido estaba en la hora. Pintos, quien había ingresado a los 67 minutos, corrió toda la cancha con la pelota y marcó el tercer gol de su equipo.
El ex Defensor se sacó la camiseta y se acercó a la hinchada. Desde la tribuna le quisieron robar la camiseta pero Pintos logró quedarse con ella. Cuando retornaba a la mitad de la cancha ingresó un niño que le arrebató la camiseta mientras el jugador dedicaba el gol a alguien de afuera del campo.
El chico corrió a toda velocidad y se la tiró a otro que estaba en las gradas. Poco tiempo después el hincha lanzó la casaca a los integrantes de la seguridad quienes se la devolvieron a Pintos.