Cirillo afirmó que ya está tomada la decisión de no traer más animales de porte grande como elefantes, hipopótamos y jirafas. Actualmente, en Villa Dolores hay una jirafa y un hipopótamo.
“Todos los ingresos de los últimos años son de porte mediano a chico”, explicó Cirillo, que trabaja en Villa Dolores desde 1984. Los animales grandes que hay ahora son “herencias”. “Cuando ingresaron las jirafas en los 90, el cuerpo veterinario (que él integraba) se opuso”, dijo.
“A animales de ese porte no le podemos brindar el espacio apropiado. Sacar un animal de una reserva para traerlo acá nos parece de locos”, indicó.
El director del zoológico asegura que a Villa Dolores le hace falta inversión, especialmente en los hábitats de los animales. “Mucha gente compara con Temaikén, que ha invertido varios millones de dólares. Villa Dolores tiene un presupuesto de ocho millones de pesos al año. Con eso nos tenemos que arreglar, hacer las mejoras, y todo lo que surge en un zoológico antiguo”, además de comprar medicamentos y alimentos.
“Hemos trabajado en hacer recintos directamente nosotros. Se han hecho con madera y cercos. Claro, lo que una empresa nos hace en un mes, a nosotros nos lleva cinco o seis meses. Y han quedado bien. Pero es lo que podemos, no es tal vez lo que quisiéramos”, sostuvo.
El 5 de junio de este año, la elefanta de Villa Dolores fue sacrificada. En julio de 2008 había muerto Rayito, una jirafa de tres años a la que se le encontró un alambre y bolsas de nylon en uno de sus cuatro estómagos. En mayo de 2009 murió Lucero, una jirafa de once años que comió una cuerda y bolsas de nylon.
La muerte de la elefanta Yoti
La elefanta Yoti llegó a Villa Dolores en 1969. Su destino sería territorio brasileño pero restricciones aduaneras a causa de la fiebre aftosa hicieron que llegara al zoológico de Montevideo. Yoti, que tenía alrededor de 55 años, en 2012 tuvo una patología severa en las articulaciones (artrosis) que es muy frecuente en elefantes debido a su peso. El informe sanitario del animal decía que esta enfermedad “es una de las más frecuentes en animales en cautiverio”. “Les duele tanto que no se pueden mantener en pie”, dijo Cirillo.
La pareja de esta elefanta murió en 1985 por una enfermedad similar. “Se echó y no se pudo levantar”, contó el director del zoológico.
El cuerpo veterinario decidió por unanimidad que se practique eutanasia. Cirillo aseguró que se le administraron drogas químicas para anestesiarla, pero el volumen del animal impidió provocarle la muerte mediante químicos. “Ya teníamos planificado utilizar el tema de las balas; se había coordinado con la Metropolitana” en caso de que fuese necesario, explicó el director. “Si el animal se caía, su propio peso le provocaba una asfixia, y no queríamos eso”, dijo.

Elefanta Yoti (foto: www.montevideo.gub.uy)
El director del zoológico considera que la prensa dio a entender que “se hizo tiro al blanco con la elefanta”. Contó que durante todo el procedimiento con drogas estaba todo el personal en el zoológico, que había sido cerrado al público varios días antes. “Hubo momentos complicados: el animal se sacó la vía que se le había colocado, y cuando se la quise poner de vuelta no me dejaba acercarme”, expresó.
Luego la pudieron anestesiar y allí se hizo salir a toda la gente del zoológico. Solo se quedaron cuatro personas: dos oficiales de la Guardia Metropolitana, un ayudante de veterinaria y Fernando Cirillo. El director, quien confiesa que nunca usó un arma de fuego, indicó a los policías dónde debían disparar. Según el director “fue algo rápido”.
Yoti fue enterrada en el Parque Lecocq. En los días previos se había elegido el lugar y se había cavado el foso.
“Era un animal que era el emblema del zoológico. Tenía una relación muy pegada con los funcionarios, la podíamos tocar y estábamos con ella”, manifestó Cirillo, quien tiene 52 años y en 1999 estuvo encargado de hacerle una operación quirúrgica a Yoti por una patología en una de sus costillas. El director aseguró que muchos funcionarios lloraron luego de la muerte de la elefanta.
Cirillo es consciente de las repercusiones que hubo en las redes sociales por la muerte de la elefanta. Cuando se hizo pública la participación de la Guardia Metropolitana, organizaciones y particulares expresaron indignación y repudio hacia el zoológico y sus funcionarios. El director dijo que “nadie quería que se muriera la elefanta” y que “se buscó el modo menos cruento” para sacrificarla. “Está ese sadismo de que a uno le encanta pegarle un tiro al elefante, que le encanta sacrificarlo porque sí”.
La situación actual de Villa Dolores
Villa Dolores es un zoológico de siete hectáreas en el que trabajan 76 funcionarios incluyendo serenos, mantenimiento, maestras, administrativos, veterinarios, sector obrero, limpieza, áreas verdes y cuidadores de animales.
Actualmente el zoológico tiene un total de 748 animales divididos en 127 especies. Hay 265 mamíferos, 304 aves y 179 reptiles.

Tigre en Villa Dolores (foto: Guillermo Losa)
Hay tres formas por las que entra un nuevo animal al zoológico: por donaciones de particulares o instituciones (generalmente tortugas o aves), por decisiones judiciales y por intercambio, es decir, se envían animales a instituciones nacionales o internacionales e ingresan otros.
En el año 2011 en Villa Dolores murieron 97 animales, nacieron 72 y llegaron 39 animales por donaciones.
Cirillo está seguro de que hay especies que hubiesen desparecido si no estuvieran en el zoológico. El veterinario dijo que “no todo es tan malo. Hay que ser consciente de lo que podés tener y de lo que no podés tener”, aunque “por más espectacular que se haga un recinto, nunca se va a asemejar a lo que van a tener en la naturaleza”.