El jueves de tarde Corbo va a la AUF para reunirse con los dos neutrales que están en Montevideo, Rivero y Bauzá. Allí confirmará si se queda o se va. Rivero tuvo un breve diálogo con 180. “Está muy firme pero vamos a intentar convencerlo para que siga”, dijo. Rivero intentó sin éxito adelantar la reunión y trasladarse al mediodía a la casa de Corbo, quien se negó.
El miércoles por la tarde Corbo llegó a la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) visiblemente molesto y abatido. Estaban trabajando Rivero y Bauzá, quienes le preguntaron qué le pasaba. Corbo dijo: “no puedo más, no dormí en toda la noche. Me siento dolido porque la gente que me trajo acá me está haciendo la vida imposible”.
Corbo piensa que Danubio y Defensor lo traicionaron porque votaron los superpoderes y ahora anuncian que derogarán los cambios que el presidente ejecutó. Además siente que esas críticas son mediáticas y no se la hacen en privado. “A mí nadie me cuestionó nada pero públicamente me viven criticando”, le dijo Corbo a Rivero y Bauzá.
Enseguida tiró: “yo me voy, renuncio, no puedo más”. Los neutrales se sorprendieron. Si bien sabían que el presidente estaba viviendo horas difíciles nunca pensaron en esa determinación. “Andate para tu casa, descansa y mañana hablamos de nuevo”, le dijo Rivero. Corbo abandonó la AUF con la idea de no volver.
Por la noche Rivero volvió a hablar con Corbo y le expresó que en este momento era inoportuna una renuncia. El vicepresidente le recordó que el martes se terminan los superpoderes y Corbo tiene que presentar los cambios realizados y que además, para el partido por Eliminatorias entre Uruguay y Paraguay vienen autoridades de la Confederación Sudamericana de Fútbol y de FIFA.
Los clubes menores están disgustados porque entienden que algunas decisiones del presidente solo benefician a Peñarol y Nacional y por eso piensan votar en la Asamblea de Clubes para que algunos de los cambios realizados dentro de los 60 días de superpoderes queden sin efecto. Corbo siente que si pasa eso, nada más tiene que hacer en la AUF.
El presidente de Danubio, Arturo del Campo, dijo a 180 que “nadie puede pensar que su actuación no va a ser juzgada por los clubes. Si tuvo 60 días de poderes especiales, cuando termine ese tiempo hay una evaluación de su actuación. No es lógico decir amén a todo, se haga lo que se haga” y agregó que “la presión que metieron los grandes en todo este tiempo fue tremenda y nadie dijo nada. Nosotros no presionamos nunca, solo queremos evaluar lo que hizo en este tiempo”.
El titular de Defensor, Dante Prato, expresó que “no hubo traición. Además el 2 de marzo hablé con Corbo y en la cara le manifesté mi punto de vista sobre su actuación”.
“Nosotros no hicimos nada para que renuncie. Además Danubio no es de andar hablando por atrás, hace cinco días me llamó y me pidió que confiara en él. En esa charla le dije que había sido permeable a la presión de los grandes”, agregó Del Campo.
Además a Corbo le molestó una reunión que se realizó en la sede de Defensor Sporting y de la que participaron, además del anfitrión, Danubio y Liverpool.
“No creo que se tenga que sentir molesto porque nosotros lo que hicimos fue una reunión para conocer a Palma y Del Campo”, dijo a 180 Prato.
Prato sustituyó a Fernando Sobral y la reunión estaba prevista desde mediados de febrero. Prato expresó que “en ningún caso fue para hablar de Corbo. Además si algún día Defensor tiene que pedirle que renuncie, se lo va a decir en la cara no vamos a hacer reuniones bajo cuerda”.
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