Proponen cambios legales para evitar ruidos molestos en balnearios

Desde la Intendencia de Maldonado y la policía se reconoce la imposibilidad de actuar de manera efectiva para evitar las fiestas particulares que hace unos años constituyen una molestia permanente para los turistas. Desde el Municipio con jurisdicción en La Barra se reclama reformas legales que permitan actuar con mayor severidad, incluso decomisando equipos.

Actualizado: 21 de enero de 2013 —  Por: Redacción 180

Proponen cambios legales para evitar ruidos molestos en balnearios

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Desde hace unos años la preocupación principal en Maldonado respecto a las molestias que genera la movida noctura no proviene de los comercios instalados sino de las fiestas particulares que se realizan en las denominadas “casitas”. Se trata de viviendas que son alquiladas por grupos de jóvenes con la finalidad de organizar fiestas todas las noches, incluso cobrando entrada y vendiendo alcohol.

Como son casas particulares y no tramitan ninguna habilitación, los locales no tienen medidas de aislamiento sonoro y la policía está impedida de actuar dada la inviolabilidad de los domicilios en la noche. Desde 2012, el municipio aplica sanciones económicas a los propietarios de los padrones y a la tercera multa, se presenta la denuncia policial por desacato. Sin embargo, esto no es suficiente y la realidad se multiplica.

En lo que va de enero el Municipio de San Carlos aplicó 59 multas por ruidos molestos a casas particulares y nueve a comercios establecidos. La primera multa es de dos unidades reajustables (poco más de 1.200 pesos) y luego se multiplica por dos en cada caso de reiteración.

“Cuando la generación de ruidos molestos proviene de comercios instalados, nosotros tenemos herramientas para poder actuar con la mayor severidad posible”, incluso llegando a la clausura transitoria o definida, dijo Quintana. El alcalde reconoce, sin embargo, que cuando se trata de casas particulares las posibilidades de actuar son muy limitadas.

Las principales quejas en La Barra y el barrio cercano de El Tesoro, en Maldonado, provienen de estas fiestas. Incluso una comisión de vecinos está recolectando firmas para reclamar acciones más firmes e incluso presentar un recurso de amparo ante la Justicia. Es que los llamados durante la noche a la Policía o la Intendencia reciben siempre la misma respuesta: “no podemos hacer nada”.

Así, las noches y mañanas pasan en medio de la música electrónica a todo volumen. A veces la misma casa organiza fiestas todas las noches. Esto ocasiona pérdidas a los otros vecinos. Por ejemplo algunos no pueden alquilar su casa porque se sabe que es una zona de “casitas” y otros ven cómo los inquilinos se van antes del fin del período contratado porque no pueden dormir.

“Nosotros somos absolutamente conscientes de la situación”, dijo Quintana. “Nuestras posibilidades de actuar son muy limitadas porque es una casa de familia”, agregó.

El alcalde reclamó cambios legales y dijo que este año trabajarán junto a la Intendencia y la Junta Departamental para conseguirlos, sobre todo para contemplar la acción frente a las “casitas”.

A modo de idea, Quintana planteó la posibilidad de “confiscar los equipos de música que producen los ruidos molestos. No digo en la primera notificación sino en la segunda o en la tercera. Yo no sé si esa es la solución pero creo que hay que ponerle cabeza, el problema es muy conocido”, dijo.

Quintana opinó que esta es una de las violaciones a la normativa más preocupantes en la zona. “Trae aparejadas molestias a los turistas. Está de más decir que la importancia que tiene el turismo que en esta zona es absoluta. Todo lo que sea generar malestar en nuestro visitante, preocupa”, afirmó. “Esta situación hoy es una debilidad porque no tenemos las herramientas adecuadas. Se se ejerce un control pero es insuficiente. Al problema hay que abordarlo con medidas más severas”, agregó.