El Oso Rickicaca, tradición del carnaval de Melo

La tradición carnavalera de Melo tiene décadas. En cada febrero la fiesta se da en la calle con el desfile comparsas, escuelas de samba y gente disfrazada de osos. No toquen nada conversó con Jesús Silva, creador del Oso Rickicaca y "gerenciador de los osos" del carnaval melense, quien contó la historia de esta tradición y aseguró que quien se disfrace de oso no puede tomar alcohol y debe comenzar a ensayar un mes antes del desfile.

Actualizado: 18 de febrero de 2013 —  Por: Redacción 180

El Oso Rickicaca, tradición del carnaval de Melo

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En los últimos años se apostó a los famosos para darle más notoriedad a la fiesta. Este año los invitados fueron Victoria Saravia, Jorge Piñeyrúa y Claudia Fernández, la paraguaya Larissa Riquelme, Gladys Florimonti y la boxeadora Cecilia Comunales.

Pero hay algunas atracciones del carnaval que son menos conocidas y más tradicionales en Melo: por ejemplo, el oso que desfila al comienzo y que debe soportar los golpes de los niños, o los conjuntos de gays.

Germán Gil, historiador y ex-director de Comisión de Cultura del departamento, explicó a No toquen nada que desde hace varios años participan conjuntos de negros y lubolos, escolas de samba, guitarristas y cantantes melódicos. Los “famosos osos” son “gente disfrazada de oso” que son “la delicia de los niños, sobre todo porque gritaban y atacaban a los niños y atacaban a su domador, que iba atado con él con una cadena”.

Según Gil, “otra de las características del carnaval desde hace 20 años de los corsos de Melo es la participación absolutamente tranquila y sin ningún problema de gente gay disfrazada para intervenir en un concurso disfraces”.

“Antes salían con otras comparsas hasta que un día decidieron salir todos juntos y no son resistidos por la gente ni tienen problemas con nadie”, contó. “Salen a divertirse y evidentemente se divierten. Ha venido gente de Montevideo porque esa parte del carnaval de Melo es famosa”, agregó.

Todo melense que es consultado sobre el tema del oso en el carnaval tiene algo para contar. El historiador Germán Gil no es la excepción. “Antiguamente los circos que venían acá generalmente traían fieras amaestradas, y uno de los circos trajo un oso que salió en carnaval, sujeto con una cadena, con su domador, y en determinado momento tiró la cadena frente a los nervios que le provocaba la gente que había, y agredió al domador y agredió a la gente que estaba allí parada, por lo cual en el otro carnaval siguiente salió un edicto policial que se prohibían los osos vivos. Y eso fue sustituido por gente que se disfrazaba y se sigue disfrazando de oso y que es una de las características del carnaval de Melo”, relató.

Gil contó que históricamente el oso estaba para asustar a los niños, pero que en los últimos tiempos eso cambió. “Como las épocas han cambiado ya no le tienen miedo a esos osos y les pegan. Los que salen disfrazados de oso cada día se resisten más a salir porque los niños los agreden”, explicó.

Más atrás en el tiempo, varios melenses recuerdan un carnaval a fines de los 80 en el que el tema de los osos trascendió el desfile. Se organizó un espectáculo en un tablado barrial con una pelea de dos hombres disfrazados de osos. Durante dos o tres días se anunció la pelea y se armó el tablado “con un cerco de luces de colores y contrataron dos osos que eran los que se iban a pelear”. “No estaban en muy buen estado, habían consumido bastante alcohol, y esa pelea que empezó como una broma terminó medio en serio”, comentó Gil.

El gerenciador de los osos

Hablar de la historia de los osos del carnaval de Melo es hablar, en gran medida, de la historia de Jesús Silva, también conocido como Bin Laden.

A lo largo de las décadas Silva fue creador de la mayoría de los trajes de oso. También como otros personajes junto al oso. Bin Laden fue uno de ellos y por eso le quedó el apodo.

Silva fue oso, pero también se disfrazó de domador y otras veces solo “gerenció” al oso.

Silva contó a No toquen nada una historia similar a la del historiador Germán Gil sobre el origen de la tradición del oso, aunque con algunas variantes. Silva no fue el primer oso, pero hace 40 años empezó con esta historia.

Según relató, un señor de apellido Lima que medía 1.90 inventó el traje de oso. “Melo quedó sorprendido”, dijo Silva, a quien despuéso le enseñaron a hacer el traje. “Era todo de bolsa”, comentó.

“Allá por el 71 saqué al Oso Rikicaca junto a mi hermano hoy fallecido. Por unos 10 años salimos, luego dejamos”, contó. Luego salieron varios osos diseñados por Silva pero fueron desapareciendo “y quedó solo Rikicaca”.

“Como Rikicaca estaba solo pensó casarse, y ahí nació la Osa Nana, que por mucho tiempo hasta dos años atrás fue esposa y rival de Rickicaca, y tuvieron un par de ositos. Y el osito chico se transformó en domador”, narró Silva.

Una idea popular muy extendida es la de que los osos desfilan siempre con algo de alcohol encima. Según Jesús Silva, el entrenamiento es muy exigente para andar borracho. “Al menos acá no los dejo tomar más que solamente agua Salus, porque el traje es de piel gruesa y tenés que ir en bóxer y más nada”, explicó.

“Alguno se tomaba un medio litro de caña o litro de vino para salir con un poquito de humor, más alegre”, pero así “no hacés un buen espectáculo”, dijo. “Un mes antes” del carnaval se empieza con los ensayos: se pone música y quien se vaya a disfrazar de oso debe bailar hasta no poder más. “Si no aguantás, parás ahí y al otro día seguís y vas a agregando dos o tres minutos hasta llegar a un tema completo. A los 15 días recién llegás a hacer el circuito de siete u ocho cuadras que tenemos”, señaló Silva.

La versión de Silva sobre la pelea de osos es más que directa: él fue quién se peleó con su hermano, pero según su recuerdo no fue una pelea de oso contra oso sino de oso contra domador.

“El oso era él y me dijo ‘no pegués fuerte porque sino te agarro a trompadas’. En una de esas me tiró una trompada que hasta ahora la siento”, relató Silva. Allí comenzaron a golpearse hasta que Silva cayó, tomó de a su hermano de la pierna “y ahí cayó el oso”.

“Cuando cayó el oso yo me fui a sentar arriba y se vino la mitad del tablado porque se afirmaba todo en tres tablas y se dio vuelta. Y ahí terminamos peleando mano a mano el oso y el domador casi dos cuadras. Terminamos detenidos en la Seccional Segunda. Pero acá nunca pasó nada, como éramos la alegría del carnaval y no había bebidas alcohólicas al otro día estuvimos todos en libertad”, contó.