Bárcenas, investigado por fraude, blanqueo de capitales y evasión fiscal, está en el centro de un escándalo que levantó sospechas sobre los más altos dirigentes del conservador Partido Popular (PP), entre ellos Rajoy, desde la apertura a finales de enero de una investigación sobre la posible existencia de una contabilidad oculta en el seno de la formación gobernante.
"Se decreta la prisión provisional comunicada y sin fianza de Luis Bárcenas Gutiérrez", dice el auto del juez encargado del caso, Pablo Ruz, que en febrero ya le había retirado el pasaporte y le había prohibido salir de territorio español.
Según dicho auto, existen motivos "para acordar la prisión provisional del imputado Sr. Bárcenas (...) con la finalidad de asegurar su presencia a resultas del presente procedimiento, evitando el riesgo de fuga o huida del mismo, asegurando al mismo tiempo la preservación de las fuentes de prueba relacionadas con los presuntos delitos objeto de imputación".
El juez de la Audiencia Nacional, principal instancia penal española, tomó esta decisión tras haber interrogado este jueves durante dos horas al extesorero en el marco del denominado 'caso Gürtel', un escándalo de corrupción que sacude a la derecha española desde 2009 relacionado con la contabilidad oculta del partido.
Bárcenas, de 55 años, acudió por la mañana al juzgado donde lo esperaban varios manifestantes que lo recibieron con gritos de "ladrón".
El polémico extesorero debía explicar el origen de su fortuna después de que, el 14 de junio, la justicia española anunciara que el extesorero tenía en 2007 una cuenta en Suiza con 25 millones de euros, que se sumaba a otra, con 22 millones de euros, hallada previamente en el país helvético.
Tras su declaración, la fiscalía anticorrupción había pedido prisión incondicional para el expolítico conservador al entender que "se incrementa el riesgo de fuga porque Suiza informa que ha estado llevando fondos a Estados Unidos y Uruguay desde sus cuentas suizas no bloqueadas", explicó una fuente judicial.
Además, el fiscal pidió que se le imponga una fianza civil de 28.144.000 euros por presuntos delitos contra la Hacienda Pública por 10 millones de euros, cohecho por 108.000 euros y blanqueo de dinero por 11 millones.
Bárcenas se convirtió en una de las figuras más mediáticas del país cuando en enero el diario conservador El Mundo aseguró que durante años había pagado sobresueldos en dinero negro a dirigentes del gobernante Partido Popular.
Poco después el izquierdista El País publicó unas anotaciones manuscritas, bautizadas "los papeles de Bárcenas", que señalaba entre los receptores de dichos fondos al propio Rajoy, quien habría cobrado hasta 25.000 euros anuales entre 1997 y 2008.
El PP y Rajoy negaron estas afirmaciones, sin embargo la justicia española consideró a finales de marzo que existía un vínculo entre la investigación por presunta contabilidad oculta y el 'caso Gürtel', y decidió confiar ambos casos al juez Ruz.