Según informa Folha de São Paulo, el avión salió el viernes a las 19.30 desde Natal y retornó desde Rio a las 23 horas del domingo, ya con el título brasileño confirmado.
Si bien al pedir el avión Alves dijo que podían ser 14 los pasajeros, al final fueron siete: su novia Laurita Arruda, dos hijos y una hermana de ella, el publicitario Arturo Arruda, su esposa Larissa, y un hijo de Alves. A la vuelta se les sumó un amigo de Arruda.
La crónica señala que el grupo aprovechó el sábado para pasear por la "ciudad maravillosa" y el domingo fueron a la final en el Maracaná.
Ubicados en asientos destinados a los hinchas y no los de las autoridades, los 'torcedores' postearon fotos y mensajes en Twitter celebrando la victoria brasileña. “BRASIL, selección nota 10! E hinchada tb, nota 10! El campeón volvió!!”, tuiteó el presidente de los diputados norteños. Y la novia agregó: “El campeón volvió... ronquera de hoy compensada”.
El decreto que reglamenta el uso de los aviones de la Fuerza Aérea por las autoridades establece que pueden ser solicitados cuando hubiere motivo de seguridad o emergencia médica, en viajes de servicio, o traslados para la ciudad de residencia permanente. No establece nada en cuanto a quiénes pueden acompañar a la autoridad en el viaje.
Sin embargo, según Folha, en la agenda de la Cámara no había prevista ninguna actividad de Alves ese fin de semana. Él dijo, por medio de su agente de prensa, que solicitó el avión porque tenía una reunión con el intendente de Rio, Eduardo Paes, el sábado. Y, como había espacio en el avión, la familia se le sumó.
Esa reunión no fue informada por la Cámara de Diputados. Folha accedió a la agenda de Paes y tampoco había mención a Alves pero parece que ambos almorzaron juntos el sábado.