Abigeato se redujo 38% en un año

La trazabilidad del ganado está incidiendo en la lucha contra el abigeato. Uno de los pocos delitos cuyas denuncias están en descenso en los últimos años es el abigeato. Según datos del Observatorio sobre Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior, en el año 2005 hubo en Uruguay casi 3 mil denuncias de este delito. Este año, en los primeros ocho meses la cifra está por debajo de los 700 casos, lo que significa hasta ahora la caída más significativa de los últimos años.

Actualizado: 30 de agosto de 2013 | Por: Redacción 180

Abigeato se redujo 38% en un año

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En 2013 se está dando la caída más significativa de los últimos años, según informó a No toquen nada el doctor Eduardo Florio, integrante de la Comisión de Seguridad Rural del Ministerio del Interior.

La caída fue exactamente de 38%: en 2012, hasta el mes de agosto, se habían realizado 1.105 denuncias de abigeato, mientras que en 2013, también hasta agosto, se hicieron 686. “Desde el 2011 hubo un leve descenso y ahora este fue un descenso bastante importante”, señaló Florio.

El robo de ganado en Uruguay se focaliza en vacas y ovejas. Florio contó que en los últimos años la actividad delictiva evolucionó de una modalidad más vinculada al consumo personal al robo de ganado a gran escala. “El Ministerio del Interior ha tenido que evolucionar y adaptarse a esos nuevos tiempos y hace 25 años se crearon las Bepras, que son las unidades que se dedican a los delitos en el ámbito rural y especialmente, por sus peculiaridades, al abigeato”, dijo.

Las Bepras (Brigadas Especiales para la Prevención y Represión del Abigeato) son unidades que dependen de las jefaturas departamentales de policía y existen en todos los departamentos menos en Montevideo.

La primera Bepra fue la del departamento de Treinta y Tres y este jueves está cumpliendo 25 años, por lo que se están realizando festejos en las instalaciones del INIA en ese departamento.

El actual director de la Bepra de Treinta y Tres es el comisario Freddy Núñez, que trabaja en la unidad desde 2008 y asumió el mando hace algunos meses. Núñez contó a No toquen nada que el abigeato tiene algunas modalidades particulares en las zonas de frontera porque los límites son naturales.

Lo que sucede es que cruzan el ganado por la frontera “cuando el mercado varía”, es decir, “cuando Uruguay tiene el valor cárnico más alto traen ganado brasileño para ser vendido en Uruguay” y viceversa.

Más allá de las modalidades particulares de la frontera, el abigeato es un delito que se registra en todo el país.

2013 será el año con menos denuncias

La evolución de los datos de denuncias es llamativa en los últimos años. Si se toma el 2005 como punto de partida se puede hablar de casi 3.000 denuncias anuales. Esa cantidad cae fuertemente en 2006 a poco más de 2.000 casos y continúa con una caída menos fuerte pero sistemática hasta 2009.

Sin embargo, en 2010 el dato volvió a estar cerca de las 2.000 denuncias. En 2011 vuelve a caer la cantidad de denuncias y el año pasado, junto a 2009, quedó registrado como año récord, con menos de 1.700 denuncias. Este año la caída es muy significativa y el año se perfila para cerrar con poco más de mil denuncias.

Un factor novedoso en la lucha contra el abigeato es la trazabilidad, algo que ha sido “esencial”, según Florio. Lo que se hace es colocar un chip en la oreja de cada animal “que abarca toda la evolución desde su nacimiento hasta su muerte”. El chip está conectado al Sistema de Información Ganadera que registra sus guías de propiedad, de tránsito y declaraciones juradas de propiedad.

“En los últimos años hemos distribuido en los Bepras el bastón barométrico. Cada policía tiene uno y si detecta la presencia de ganado vacuno en situaciones sospechosas, acerca el bastón a la oreja del animal y obtiene toda la información de trazabilidad. Es una herramienta esencial para investigar eventuales delitos”, señaló Florio.

Con la trazabalidad “hay un antes y un después” en el combate al abigeato, señaló el comisario Núñez. “Estamos sabiendo al instante de quién es ese animal, quién es su productor, a quién pertenece, en qué campo tendría que estar, si el productor lo registró legalmente en el SIRA (Sistema de Identificación y Registro Animal) o no”, explicó.

De todas formas, el comisario comentó que los delincuentes se adaptaron a la nueva tecnología e inventaron nuevas maniobras con las que se intenta evadir los controles para seguir con el robo de ganado. Lo que hace el delincuente es “estar inscripto y sacarle la caravana del productor original y le pone la caravana que él solicita como productor”, explicó Nuñez. Pero cuando se revisa la marca a fuego del animal se constata que hay una maniobra delictiva.

Además, “los jueces se han empapado en el tema y han ido a cursos con nosotros”, por lo que policías y jueces manejan “el mismo vocabulario de trabajo”.

Con base en un informe de Ricardo Leiva, de No toquen nada.