La tarde en el Cerro tuvo varios hechos de violencia.
El preliminar fue interrumpido cuando la Policía ingresó a la tribuna ocupada por la parcialidad de Peñarol para detener a dos hinchas que habían pasado sin entrada. Eso motivó un duro enfrentamiento en el que uno de los policías disparó al aire.
Mientras Peñarol realizaba los ejercicios precompetitivos detrás del arco antes del partido de fondo, hinchas de Cerro agredieron a los jugadores carboneros con bombas y petardos. Los futbolistas se movieron hacia dentro del campo para seguir con el calentamiento.
Durante el primer tiempo, y con el partido 0 a 0, algunos hinchas de Peñarol se treparon del alambrado de la Tribuna Brasil con gestos desafiantes hacia los parciales de Cerro. El juez, Darío Ubriaco, paró el partido. Los jugadores y el técnico de Peñarol pidieron a los hinchas que descendieran y, cuando lo hicieron, el partido continuó.
Al finalizar el juego un hincha de Peñarol ingresó al campo para recriminarles la actitud a los futbolistas de su equipo. La Policía lo detuvo.
También hubo incidentes fuera del estadio.