Estudiantes y Gimnasia empataban 1 a 1 en un clásico de verano que en el minuto 78 acumulaba ocho amonestados y un expulsado.
Fue por eso que el árbitro Carlos Maglio, cansado del juego brusco, llamó a los capitantes Ernesto Desábato y Lucas Litch para informarles que a partir de ese momento solo iba a sancionar con tarjeta roja.
"La amarilla no juega más", les dijo, y entregó la amarilla al cuarto árbitro.
"Había que poner límites o terminábamos con 50 amonestados", expresó Maglio tras el partido, y aseguró que su decisión fue "reglamentariamente" correcta.