"Pese a las lluvias la gente está yendo a homenajearla desde la madrugada y seguirá hasta la medianoche, porque hoy vivimos una fiesta y tenemos la oportunidad de contarle a la gente lo que somos, porque aún hay muchos prejuicios en la población sobre el culto", dijo a la AFP la 'mae' (sacerdotisa) Susana Andrade, referente de las Instituciones Federadas Afroumbandistas.
Andrade participó junto a autoridades departamentales de uno de los festejos organizados por la colectividad afrodescendiente de Uruguay en el denominado "Caserío de los Negros", un lugar ubicado a orillas del Río de la Plata que durante la época de la esclavitud sirvió como lugar de cuarentena de personas que llegaban desde África vendidas como esclavos.
A última hora de la tarde las lluvias dieron paso al sol y la playa Ramírez fue escenario de improvisados altares con velas e imágenes de la diosa. Al son de los tambores los creyentes, muchos de ellos vestidos de blanco, junto a curiosos y turistas -que cada año se suman al festejo- rindieron culto a la divinidad.
El culto a Iemanjá, traído a América por los esclavos africanos en el siglo XVI y nutrido principalmente por la cultura Yoruba, se celebra en varios países del continente como Brasil, Cuba, Colombia, Venezuela y Panamá.
Como en los últimos años, organizaciones religiosas y las autoridades locales pidieron a los creyentes que los obsequios tirados al mar estén hechos de productos naturales para evitar la contaminación de las aguas de las playas.